miércoles, 28 de junio de 2017

MANCHEGO



MANCHEGO

Hasta sus viejas viñas lleva al mar
para así seducir a una sirena
y abrazar su soneto en luna llena
mientras las olas hablan sin hablar.

Su cerebro navega sin parar
por vencer al molino que lo frena,
pero el viento a menudo le condena
a dejar en las aspas su cantar.

Hasta sus viejas viñas llegan peces
desde todos los mares conocidos
y a todos envenena sin piedad.

Manchego que a las cepas envileces,
no dejes caracolas sin sonidos
en medio de una playa de verdad.


Ana Maria Valladolid Juárez

Dicen del poeta”




Dicen del poeta”
(Dedicado con cariño, a Agustín Sánchez)

Dicen que es rudo y serio ese poeta;
pero yo sé que es fama mal ganada,
una roca del mar con dura grieta,
fiel a la rima y métrica estudiada.

Dicen que es un gruñón -y yo me río-
de lo que dicen tontos e incapaces,
pues en su sabia critica me fío,
hasta en sus burlas arduas y rapaces.

Dicen que es rufián del mal lenguaje,
cuando lo distorsionan de castigo
dicen que es amargado con su hembraje,
yo, lo aprecio y le quiero como amigo.

Dicen y por decir callo mi rima
“Profe” de corazón tienes mi estima.

María de los Ángeles Espinosa

DOS RAZONES



DOS RAZONES

Cansado de luchar contra molinos
se retira el guerrero a su guarida,
es mejor ignorar a los cretinos
que perder la paciencia en la partida.

“Esperar que las aspas den razones”
es solo el objetivo del que escucha
al que se calla exento de opiniones
y se enzarza sin tregua en una lucha.

Pierde toda razón en la batalla
el que saca la espada pendenciero,
pues ser un luchador que escucha y calla
es la gesta de un noble caballero.

Tomó la decisión por los caminos.
Escribir sin luchar contra molinos.

La Reyna Roja

AL GRAN CAPI por Andrés Lazcano



AL GRAN CAPI

Ni hostil ni en mi talante humilde y franco,
asido de presteza llana y fría,
le digo buen señor mi vida es mía
a poco de arrojarme de un barranco.

Por más que dice azul si es negro o blanco
a usted de gran coloquio y empatía,
lo cierto es que yo nada le debía
y ahora ni queriendo me lo arranco.

Es cruella de vil quien lo refleja
y troca en nuestro capi reencarnado,
esa alucinación de mí se aleja

ausente, ¡qué faena que ha dejado!,
y su sirena al fin ya no se queja
ha vuelto a ser un ciervo enamorado.

Andrés Lazcano

AL CAPITÁN



AL CAPITÁN


Que lo descosan otros; yo no puedo
satirizar a un ícono del cine,
ni que Panem Circenses me apadrine,
difícil esta vez salir al ruedo.

Pero si he de meter en llaga el dedo,
diría ─aunque de rabia se calcine─
que a Capitán no llega, ni a marine,
y que de Humprey Bogart es remedo.

¡Oh, Capitán Acab!, danos la cara,
que nos parece cosa ya muy rara
que no asomes al mundo tu semblante.

¡Descúbrete, bellaco, fariseo!,
que existe el Photoshop, si eres muy feo,
aunque el software no quite lo arrogante.

© ELHI DELSUE
21.06.14

Y REGRESÓ EL CAPITÁN



Y REGRESÓ EL CAPITÁN

Llegó como una tromba el Capitán
después de haber tomado un gran descanso.
Llegó con su sonrisa de donjuán
para hacer un infierno este remanso.

– Dijo : ¡¡temblad poetas!, que llegué
a poneros mas tiesos que una vela,
y al que no me obedezca lo pondré
en el palo mayor, de centinela.

–Así que, Andrés y Carmen, os lo digo:
¡a las doce ha de estar todo dispuesto!
Y a aquel que se desmadre… lo castigo
a escribir cien sonetos, todo presto.

¡Manda huevos aguantar este horror…
hay que finiquitar su ordenador!


Carmen Aguirre

El Capi por Maria del Mar Ponce Lopez



EL TEOREMA DE PROTÁGORAS 


Sucede que Agustín me descoloca.
Si es hombre, si es mujer, mar o marino,
si es capitán, Brunete o mi vecino,
si es actor o es un pez. Me vuelvo loca.

Quizás adivinar es lo que toca.
Aparece su imagen y es mi sino
pensar que puede ser un gamusino,
gran dolor de cabeza me provoca.

Si Bogart ya murió, afirmo y creo,
no encuentro la razón de tal problema,
lo mismo el capitán es más que feo.

Yo no puedo explicar el teorema
de Pitágoras puesto en un tebeo,
que lleva la mentira como emblema.

Maria del Mar Ponce Lopez

El Pardillo



El Pardillo

Quisiera relataros, de un amigo,
la anécdota fatal del cantaor
Regustín el Pardíllo, ruiseñor
rauco de Valmontículos, castigo

de poetas. Su cante desgarrado
fue la funesta causa de sus males:
íbanse a celebrar los esponsales
de la niña Fuensanta, la de Hurtado,

y el Ginés, de los Álvarez de Heredia.
Tocóle a Regustín cantar la copla
que compuso a la niña tras el coito

y se desencadena la tragedia,
pues no observa al Ginés que le resopla
y le “jinca” la faca como introito.

Panem Circenses

El Capi por Bruno




DE TANTOS NO


De tantos no, escribir miedo me da
que prefiero cantar mejor la la.
El Sánchez agustín monstruo del mar
entre letras filosas de par en par

Hace parecer títere en comedia
y mi poema loco se remedia
rebelde y falso pues no es un soneto,
es solo poesía para un reto.

Para que no sea tan cruel contra gritos
a carcajada río en mis escritos
tal vez no sea comedia la miseria
gustarle al capitán es cosa seria.

¡Ah, ojala no fuera tal su daño!
A mi ego miedo le da su regaño
amada poesía lumbre clásica
dolor agudo de mi rima básica.

Y que si no me da su amado pase
de norte a sur iré dándole clase
visto esta en estos versos pareados,
pudiese ser que queden mareados.

Bruno Nash Arias
PANAMÁ

El Capi por Carmen Aguirre



EL MÁS FETÉN


He de sacar el reto hacia adelante
porque este "Capitán" me hace tilín...
Y como en este caso es el retante,
acudo yo al reclamo de Agustín
trayéndole un soneto multimedia,
que le ponga la guinda a la comedia.

Nadie piense que le hago la pelota...
porque diga que es un gran retador,
el "Capi" más fetén y encantador
que suele dar el "PASE" hasta con nota.

Aparte, se le da bien la lambada,
el rock and roll, el tango y los boleros,
y porta unos andares postineros
que a más de una la deja obnubilada.

Y encima tiene un puerto deportivo
en la Ciudad Real, tan mismamente,
con una sirenita, sorprendente,
que en sus redes lo lleva muy cautivo.

Si gano "el preferido"... ¡Mola mazo!
¡Nadie diga que ha sido un pucherazo!


Carmen Aguirre

El Capi por Tere Bas




A Agustín


Cuentan que sus palabras lo hacen duro,
que pasea un carácter altanero,
que es solo su verdad lo verdadero
y que en su andar se muestra muy seguro.

Dicen de él, que provoca discusiones
por no dar la razón si ésta no existe,
que no baja del burro y se resiste
a comulgar con falsas obsesiones.

Yo topé con su lado mas humano,
con el de un ser que brinda su amistad
y ayuda a mejorar mis poesías.

Aquel que sin pensar tiende una mano,
que busca en cada ser la humanidad,
el respeto y un poso de alegrías.

TBS

El Capi por Marcos Circenses



Hoy

Pues tiene el combativo pejiguero
las ganas de tocarnos las narices;
su reto, que semeja pendenciero,
nos trata como humildes meretrices.

Que hablemos todo el rato del presente,
para nada miremos al pasado,
nos dice, y permanece indiferente
al místico fervor del condenado.

¡Ay!, mísero poeta de esta lista,
que acudes como iluso al desafío
y a ser reconocido en el "walhalla",

ignoras que, en tu sueño de idealista,
te lleva, irremisible, al desvarío
el vil instigador, donde los haya.

Marcos

El Capi por Mar García



Para ti


Porque duele la pena que me roe por dentro
cuando fallo a quien quiero por mi sola torpeza,
he salido a buscarte, he salido a tu encuentro,
pues me inunda y embarga la profunda tristeza.

¿Para qué, si me escondo cuando vienen las duras,
sirve estar en las fiestas, en las copas o risas?
¿Para qué, si te dejo cuando quedas a oscuras,
sirvo yo si me aparto en lo malo o las prisas?

Mis rarezas son mías, tu pensar, diferente;
yo respeto tu espacio, tú respetas el mío,
y en el mutuo respeto germinó la simiente.

Mas tras esto descubro tu saber incipiente,
tu ingeniosa locura, tu genial albedrío,
y te admiro pues tienes un tesoro en tu mente.

lágrima_azul

Margot






Margot

Margot va cabalgando en el mastín
y ataca con su espada de madera
al pobre del abuelo en el jardín,
que escapa, como puede, a la carrera.
.
-¡Más palos te mereces que una estera!
-Le dice mi mamá con voz en grito.
-¡Cabilas por traviesa la manera
de darle otro disgusto al abuelito!-

Acaba su aventura el angelito
cuando intenta robarme la consola,
pues tropieza en las losas de granito
y se rompe los dientes ella sola.

Mi hermana es un demonio en ocasiones
y me gana a castigos y a chichones.

Rosales 






Forma: Soneto
Spenceriano
Rima: ABAB BCBC DCDC EE
Metro: Endecasílabo

El abrazo de la Soledad




El abrazo de la Soledad


No me escondo de ti ni me fatiga
amarte, Soledad, cuando te encuentro,
porque abundo en la paz y me concentro
tras el ángulo oscuro del papel.
Acércate a los bordes de mi mundo
y deja que el silencio me conquiste
mientras siento que aflora el verso triste
a través de los poros de la piel.

Y cúbreme de lírica ternura
para tocar la gloria con los dedos;
aleja, Soledad, mis falsos miedos
del implacable escrito turbador.
Te quiero, Soledad, y tú lo sabes.
Me acoges en el cálido regazo
donde calmas las dudas y me abrazo
a la forma invisible del amor.

Rosales





Forma: Octava Italiana
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Feliz cumpleaños, Rafa



Feliz cumpleaños, Rafa



Alégrate, festeja la evidencia
de poder compartir tu aniversario,
una fecha especial del calendario
que denota tu sólida experiencia.

Y sé feliz, sin trabas y a conciencia,
arriésgate en el acto temerario
de alargar el instante legendario
en que robas más tiempo a la existencia.

El destino te dona sus favores
cuando escribe capítulos mejores
sobre el libro invencible de tu vida.

Eleva el corazón y el sentimiento,
te regala el presente su albo aliento
y el futuro te da la bienvenida.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

El primer conflicto de la historia



El primer conflicto de la historia

Es el tiempo remoto del albur de la raza,
el origen antiguo de los grupos tribales,
adornamos las cuevas con pinturas de caza
y tememos las puntas de las flechas rivales.

¡Ummm, se huele la pena de una nueva amenaza!,
otro clan nos vigila tras sus ojos mortales
porque quiere el dominio y ocupar nuestra plaza
donde existe abundancia de recursos vitales.

¡Aggg!, sufrimos la lluvia de las piedras feroces
y nos muerde la lanza del ataque masivo
por la ingente codicia del instinto siniestro.

¡Grrr!, se acaba la lucha, entre ritos y voces,
festejamos el triunfo del poder primitivo
cuando escapa la inquina y el valor todo es nuestro.

Rosales

Dúo de las flores



Dúo de las flores


Me transporta a la esfera de la calma sonora,
a la atmósfera tibia del jardín de las flores,
donde fluyen sonidos y la paz atesora
un henchido caudal de emergentes olores.

En la mística pausa que eterniza el instante,
me deleita poder disfrutar del momento,
con las notas aladas del acorde brillante,
al flotar en el aire del mejor sentimiento.

¡Cómo inspiran las voces cuando escucha el oído!
¡Qué delicia supone regresar del olvido
mientras vibran los ecos de ligera dulzura!

Algo queda en mi pecho tras la lírica pieza,
por su triste alegría, por su alegre tristeza,
y el abrazo sutil del recuerdo perdura.

Rosales

Los fantasmas de Don Quijote



Los fantasmas de Don Quijote

Iba la triste figura
a combatir con sus armas
en las espléndidas tierras
del Campo de Calatrava.
Iba el honor valeroso
a Argamasilla de Alba
por desfacer los entuertos
y complacer a su dama.
Vive Dios que no vivía
cuando creyó ver fantasmas
tras los majuelos tupidos
que vislumbró a lontananza.
-¡Mira, Sancho, son bellacos!
¡Ataca, buen Sancho, ataca!
¡Un poderoso conjuro
les ha descompuesto el alma!
-¡Frene el empeño, señor!
¡No vaya, señor, no vaya!
¿Ve su merced enemigos?
¡Aquello es una posada!-
Iba a luchar como un loco
contra el muro de la casa,
pero rodó por el suelo
y se quebraba su espalda
al escribir en su historia
otra benévola hazaña.

  Rosales 

El mar de los amores rotos




El mar de los amores rotos


Hoy te he visto pasar, indiferente,
mientras yo me sentía ajena y rara.
Sé que un nuevo propósito repara
tu epidermis marina y decadente.

No me empapas de espuma en el presente,
un océano frío nos separa,
pues la sal que me ofreces sale cara
y tu acuático influjo aburre y miente.

Hoy te he visto pasar, como una sombra,
como el piélago insípido y distante
que no avanza ni crece en la marea.

La obsesión que anegaste no te nombra,
porque escucho a la lógica aplastante
cuando dice que nunca más te crea.

Rosales

CAPITÁN, TAN por Risueño




CAPITÁN, TAN


No soy de la amistad de cara ajena
y sí de Cayo Largo, El sueño eterno,
quizá por Humphrey Bogart no lo hiberno
y sigo por los cánones que ordena.

Como no sé versar pongo la antena
y voy hallando azul en el infierno,
por leña que me dé no me consterno
si luego yo me suelto la melena.

Cojea de poeta pero atiza
porque de poesía mucho entiende,
el novato en sus manos agoniza

si por oír verdades mal se ofende,
pero yo, que empecé con miedo a tiza,
le agradezco la mano que me tiende.

Risueño

El Capi por Trinidad




El Capi

El Capi del abrazo, es arrogante
y a veces hasta insulta con sus juicios,
provocando reacciones y desquicios
a aquel que del soneto es practicante.

Enfrentarse a su reto es agobiante
aunque suele tener sus beneficios,
pues siempre sus consejos son propicios,
lo digo porque he sido su estudiante.

El Capi es un maestro en la poesía
y busca mejorar a los poetas;
nunca cede ante insultos ni rabietas

y defiende el saber con gallardía.
Hoy quiero que se quede por contado
que todo lo que sé, me lo ha enseñado.

Luis Salvador Trinidad

martes, 27 de junio de 2017

Rosales por Sabaté






Rosales


Su nombre es el jazmín de los cristales,
el estro de su numen resiliencia,
palabra tiene siempre entre vestales
y arrojo de verdad y resistencia.

Sus versos son nutrida quintaesencia
y aciertos sus palabras naturales
no digo de belleza o de presencia
que tiene cada rosa en sus Rosales.

Las armas de la paz y el buen sentido
le adjuntan verdadero condimento
y es siempre sensatez, punto seguro.

Las flores de azahar el contenido
de todas sus estrofas y el tormento
del viejo capitán, torvo y oscuro.

Enrique Sabaté


El Calor



El Calor



Es una clara evidencia,
una verdad aplastante:
ni me alcanza la paciencia
ni tiene mi cuerpo aguante.
Las altas temperaturas
me dejan aletargado,
pues son las noches más duras
sin aire acondicionado.
Hay que armarse de valor
en las tardes infinitas
para pasar el calor
a base de coronitas.


Rosales

Rosales por Tere Bas




Rosales


Te mueves entre el genio y la dulzura

y escribes las mejores poesías,
que nunca dejan fría la lectura,
pues suenan como hermosas melodías.

Corriges un acento y una coma
igual que pones firme a un terremoto,
y piensas tanto en serio como en broma,
pero siempre sonríes en la foto.

Conversas de manera muy amena,
de forma espontánea y divertida,
cuando el mundo te deja libre un rato.

Te apodan en el grupo la "Sirena",
-no conozco esa parte de tu vida-
y no puedo encajarla en el retrato.

TBS







Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

El Capi



El Capi


Es el Capi la cruz de los poetas
cuando hiere los egos con su fusta,
los hunde, los maltrata y los asusta
porque quiere que sueñen otras metas.

A veces es un juego o solo tretas
si persiste en que el tema no se ajusta,
pero el verso vacío le disgusta
y al rapsoda lo manda a hacer puñetas.

Es así de agobiante y de quisquilla,
los tiene hasta la misma coronilla,
pues, detrás de la coba, viene el palo.

No creo que se exceda en sus derechos,
pues mengua las maldades de sus hechos
con sus golpes de humor. Y no es tan malo.



Rosales





Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Retrato




Retrato de Manolo Gimeno



He tomado partido por Gimeno 
porque escala las cumbres del abrazo,
donde ignora las leyes del terreno,
pues la pifia o te escribe un sonetazo.

Los retos le parecen algo ajeno,
no les echa a las normas ni un vistazo;
Manolo es un poeta dulce y bueno,
pero, a veces, leerlo es un coñazo.

Aunque aprende de acentos y de tildes,
sigue siendo el mayor de los humildes.
A quien ose tocarlo lo maldigo.

A menudo confunde "bes" con "uves",
él tiene la gramática en las nubes
y, a pesar de sus fallos, es mi amigo.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Maldito duende




Maldito duende


Anoche renunció. Se fue mi duende
con su maleta, y lo perdí de vista,
porque no me soporta ni me entiende
por histérica, ególatra y por lista.

Me dijo que el talento no se vende
ni se puede comprar ser un artista,
que cambiar de actitud de mí depende,
pues no hay quien mis formas las resista.

Anoche se marchó. Cumplió su parte,
y se llevó la fórmula del arte
en su fardo de críticas macabras.

En soledad, también reñí conmigo:
el orgullo me pone de castigo
la gris mediocridad en las palabras.



Rosales





 Forma: Soneto
Rima: Consonante
Metro: Endecasílabo

Hechos doloridos




Hechos doloridos
.


Yo siento lo que sienten los sentidos,
y me perturba el alma el sentimiento,
el sentir del sentir del pensamiento
que redunda sintiendo los olvidos.

Yo siento lo que sienten los latidos
en mi pecho cansado del lamento,
y siento el pertinaz resentimiento
del que siente los hechos doloridos.



Rosales






Forma: Octava Real
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante


jueves, 20 de abril de 2017

El rapto del elegido


El rapto del elegido


En una era de oscuridad feroz, un dios gobernaba cada elemento: el agua, el fuego, el aire y la tierra. .
Los dioses eran iracundos y hostiles, por lo que sometían a todos los cuerpos celestes a sus eternos caprichos.
Existía una leyenda antigua que anunciaba el nacimiento del vástago de dos constelaciones, un lucero mucho más poderoso que todos ellos y que cambiaría el orden del universo establecido.
Por ello, al conocer el nacimiento de un niño, se apresuraron a intentar capturarlo para mantenerlo retenido, controlado, y tener así asegurado el poder eterno.
Lograron raptar al retoño, lo que provocó la furia de todos los signos y no dudaron en enfrentarse a ellos en la batalla más épica y gloriosa de todos los tiempos.




En los tiempos oscuros y ancestrales,
gobierna una deidad cada elemento,
como furiosos entes inmortales,
en la tierra y el fuego, el mar y el viento.


Se retuercen sus ínfulas letales
cuando intuyen el agrio nacimiento
del hijo de dos signos zodiacales,
que cambiará la ley del firmamento.

No pueden aceptar que el elegido
los envíe al exilio permanente
a través de remotas dimensiones.

Secuestran al lucero en un descuido
y provocan la cólera evidente
del padre y las demás constelaciones.



Rosales   


El bosque del destino



El bosque del destino

Sobre el bosque, enigmático y frondoso,
se perpetra el avance repentino
del amargo desastre estrepitoso,
porque el hombre le marca su destino.

Porque quiere tornar lo esplendoroso,
el silencio del lago cristalino,
en mansiones que habite el poderoso
o en hoteles de público dañino.

Tras el móvil innoble del dinero,
el malvado patán oportunista
se dedica a vender a la natura.

La transforma en absurdo estercolero
al construir la ciudad y la autopista
en que yace su hiriente sepultura.


Rosales

El abandono de la intuición pura



El abandono de la intuición pura



Un pensamiento primitivo,

desprovisto del condicionamiento estático del significante,
se origina en el vacío del aprendizaje neuronal.
La idea es solo el eco que reconoce el neonato
al percibir un aluvión de imágenes desconocidas.
Una mano es una caricia,
un beso es el calor,
el abrazo es la respuesta al llanto,
y los colores....
Los colores no significan
absolutamente nada.
Antes de ver la luz del cielo,
las palabras no oprimen a la instintiva certeza
ni se amuralla el aire
tras el gris corazón de la llanura.
Y la esfera flotante y luminosa
es el inconveniente molesto
que le hace entornar los ojos.
La lluvia no es el cansino retorno a la tristeza.
Solo es agua.
Nada más que el elemento esencial
de su refugio amniótico.
Vendrán, mucho después,
los que intentarán redefinir el mundo con su credo,
bajo el prisma de la verdad concreta,
a confinar, en un búnker de plomo,
lo que sabemos sin nombrarlo desde el nacimiento
hasta que el olvido, alienante e irreversible,
sepulte a la intuición pura
bajo las gruesas capas del idioma.
Rosales

Raza indefensa





Raza indefensa


El eco meteórico del caza
...
sobrevuela la helada tundra inmensa,
pero el Kremlin descubre la amenaza
y al espía lo abate por la ofensa.

El mundo, dividido, se acoraza
y la atmósfera huele a calma tensa
cuando ruge la voz de nuestra raza,
porque está, en los conflictos, indefensa.

Rogamos que detengan los misiles,
pues siembran de terror el orbe entero
tras cadáveres mudos de civiles.

La guerra es el suplicio traicionero
donde mandan a niños con fusiles
como llevan ganado al matadero.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Pacífica conciencia



Pacífica conciencia


Censuran mi actitud desordenada,
molesto al evadirme de las reglas,
pues odio vegetar entre la gente
que abulta el colectivo que no piensa.
A mí me arropa el viento de la noche,
mi lámpara es la luz de las estrellas
y encuentro la quietud de mi reposo
en campos de amapolas y azucenas.
Jamás me adaptaré a los conformismos
ni van a someterme por la fuerza
a ser como el común de los mortales,
que habita en un abismo de tinieblas.
Me basta respirar, sentirme viva,
gritar que no es la lucha la respuesta
y solo es un conflicto de intereses
que al necio dirigente le interesa.
Si el mundo transfigura los valores
y eleva su pacífica conciencia,
podremos alcanzar los imposibles,
seremos la esperanza del planeta,
la especie que libera al semejante
al darle solución a los problemas.
Si todos compartimos este sueño,
haremos el amor y no la guerra.



Rosales





Forma: Romance Heroico
Metro: Endecasílabo
Rima: Asonante

La regresión al olvido




La regresión al olvido


Vuelve a la vida, corazón cansado,
y descongela tu severo olvido
como el que estrena su primer latido
o resucita en el abrigo amado.

A la tristeza le darás de lado
cuando la piel del sentimiento herido
se regenere del dolor vivido:
la regresión que te llevó al pasado.

Rejuvenece tu festivo aliento
al disfrutar de las pequeñas cosas
mientras descubres que el amor te calma.

Busca la esencia del feliz momento,
porque reside la emoción dichosa
en la sutil felicidad del alma.

Rosales




Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

jueves, 9 de febrero de 2017

Y qué más da



Y qué más da

Que dispare el criticón...
con sus balas de veneno;
no me angustia el juicio ajeno
ni me encoje su opinión.
Que me arranque el corazón
y lo arroje en una pira
de ese Averno de mentira.
Sé que vendrá a las hogueras,
pues lo espero en las calderas
tras el filo de mi lira.

Rosales

El verso canta




El verso canta


Un soneto me oprime porque aflora

por la indomable luz de la garganta;
desde el hondo latido, el verso canta
con una melodía arrolladora.

Cuando azota el amor y el alma llora,
la inquietud emergente es tanta, tanta,
que, a fuerza de cuartetos, se levanta
y transforma la noche en dulce aurora.

El terceto explosiona y me libera
a través de la onírica estructura
que dibuja la pluma, alada y fiera.

Se diluyen mi yelmo y mi armadura
ante el cálido aroma a primavera,
y derramo la piel en la escritura.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

La amplitud de los sentidos



La amplitud de los sentidos


Escalaré los muros infernales
...
para alcanzar el ansia de tu boca,
donde estalla el delirio y me provoca
perderme en los instintos abismales.

Calcíname en tus llamas corporales,
y quémate conmigo, y toca, toca,
que morir de placer me vuelve loca
si me embisten tus armas celestiales.

Y llévame a flotar en las alturas
tras perder la amplitud de los sentidos
al fundirnos del éxtasis los dos.

Son una nuestras álgidas figuras,
nos agotan los rápidos latidos
cuando puedo jurar: he visto a dios.


Rosales







Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

domingo, 29 de enero de 2017

La cruz del martirio


La cruz del martirio

Me retiras el soplo del sentir halagüeño...
cuando tiemblan las hojas por el sordo delirio
si te das a la fuga del utópico sueño
y abandonas mis letras en la cruz del martirio.

Las tristezas se enquistan sin brotar las palabras
porque caigo en la cumbre* del profundo barranco
donde expiran los versos de princesas macabras
ante el pánico infame de la página en blanco.

Y me muerde la ausencia, maquiavélica ilusa,
con tus labios de tinta, con tus dientes de fiera,
al dejarme en el fango de la ciénaga obtusa.

No conviertas en cisma la distancia agorera
ni desistas brindarme tu convenio de musa,
pues me templas los miedos y mi pluma te espera.

Rosales





Forma: Soneto
Metro: Alejandrino
Rima: Consonante

sábado, 14 de enero de 2017

El erial de los pulmones



El erial de los pulmones

Comenzar otra vez. Partir de cero

para hacer un borrón...Y cuenta nueva;
escapar del nefasto paradero
donde el íntimo aliento se subleva.

Encontrar mi destino verdadero
y salir victoriosa de esta prueba,
transmutar la epidermis por acero
mientras noto que el ciclo se renueva.

Reinventarme o morir, sin más opciones,
bajo el rígido erial del cielo raso
que lapida futuras intenciones.

Al peligro lo ignoro. No hago caso
ni sopeso la angustia en los pulmones
cuando el aire me envuelve paso a paso.

Rosales







Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Es más que amor



Es más que amor
(María Magdalena)

Soy una hermosa mujer,

me tratan como un objeto
y a duras penas pervivo
complaciendo los deseos.
¿Cuántos hombres han pasado
por mi lujurioso lecho?
No me acuerdo de los ojos
que perforaron mi cuerpo
para rasgarme la entraña
con el puñal de su sexo.
Vivo aislada de la gente
por el estigma y los miedos,
pero brotan ilusiones
desde mi impúdico infierno
cuando me invita un judío
a los jardines del cielo.
Me abrazaré a la corona
lumínica de su reino,
pues mi delirio es tan grande
que es más que amor lo que siento.

Rosales






Forma: Romance
Metro: Octosílabo
Rima: Asonante

No creo en más infierno que tu ausencia



No creo en más infierno que tu ausencia (Gala)

Es tanta devoción la que profeso
...
por el alma que yace, cobijada,
en el vasto jardín de tu mirada
que me duelen las ganas por exceso.

Y te llevo conmigo, lo confieso,
desde el rayo emergente en la alborada
hasta el cenit triunfal, atormentada,
cuando espero sin tregua tu regreso.

Tras el hosco y doliente paroxismo,
suplica el corazón volver a verte
y estrecharte en mis brazos con urgencia.

Aunque caiga a tu lado en el abismo
y me lleven los besos a la muerte,
no creo en más infierno que tu ausencia.
Rosales







Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

lunes, 19 de diciembre de 2016

Rayos y piedras



Rayos y piedras


Llueve la sangre del cielo
y se rompen las estrellas;
ha llegado el holocausto
con lumbre, rayos y piedras.
La atrocidad aplastante
no me pilla de sorpresa,
pues la maldad de este mundo
solo atrae más violencia.
Me quedaré entre las ruinas
y esperaré la tragedia
junto al calor de mis hijos
a los que abrazo con pena.
Llegará la libertad
a devastar la tristeza
de caminar sin descanso
mientras me faltan las fuerzas.
Ya se acerca el asteroide,
el asteroide se acerca
para acabar con los días
en los que he vivido muerta
a través de los escombros
de la fatídica guerra.

Rosales






Forma: Romance
Metro: Octasílabo
Rima: Asonante

sábado, 17 de diciembre de 2016

Ilusoria simpleza




Ilusoria simpleza

Lo codicia el absurdo que se cubre de gloria
porque ser ostentoso le produce placer;
en su cuello reluce la señal del poder
con cadenas doradas de opulencia ilusoria.
.
Es también el regalo que desborda la euforia
en los brazos ansiosos de una boba mujer
cuando acepta presentes aunque no pueda ver
que un collar o un anillo nunca borran la historia.
.
Hay quien hincha su imagen por amorfa simpleza
tras el fatuo destello de pulseras banales
o que oculta una pila de lingotes de oro.
.
Por el precio se olvida de amueblar la cabeza
y persiste en el rey de los viles metales,
pero está más profundo su preciado tesoro.
.
Rosales







Forma: Soneto
Metro: Alejandrino
Rima:  ABBA ABBA CDC CDD

jueves, 15 de diciembre de 2016

Incendian el ancho cielo




Incendian el ancho cielo
con su apremiante lirismo
y derriten el abismo
de los glaciares de hielo.
Cubren de letras el suelo
y convierten los mojados
eriales en verdes prados
cuando renace el planeta
al escribir los poetas
sumándose como aliados.

Rosales

Y llueve por inercia




Y llueve por inercia
.
Las siete de la tarde.
Y llueve y llueve y llueve
mientras escucho la voz del televisor
con sus discursos devastadores.
Es extraño,
siempre ha sido extraño,
que me acomode a este entorno
de patética tristeza
o que mi estado de ánimo
esté más acorde
con el gélido viento y la neblina
que con el insultante ruido del verano.
Como si un antipático día se alargara
y viviera siempre el mismo,
como si el origen de la melancolía
se hubiera gestado en el útero materno,
esta terca soledad que llevo pegada a la médula
me recluye en las antípodas,
en una hermética burbuja gris,
por empirismo vital,
al reincidir con tesón en las mismas pautas.
No había nada atrás
ni más allá tampoco,
solo la desagradable certidumbre
de que el corazón resiste por inercia.
.
Rosales

jueves, 1 de diciembre de 2016

El cole no me guta



El cole no me guta



Me ha peinado mi mami chachi-guay
y me lleva en el coche hacia la escuela
porque empiezan las clases de infantil,
pero soy muy pequeño...¡Qué pereza!
Me juntan con los compis que me tocan
y le digo mi nombre a la maestra
mientras oigo detrás de mi pupitre
a una niña que tiene una rabieta.
Lo chicos la miramos, sorprendidos,
se tira sobre el suelo y patalea
y nos da mucho asco el pegajoso
pañuelo de sus mocos en la mesa.
Aprovecho que llega a consolarla
la profe, con muchísima paciencia,
y busco en la mochila a mi mascota
para que vea el cole y se entretenga.
Mi ratón se me escapa de las manos
y corre entre las faldas de las nenas;
la seño, cuando mira, se desmaya,
quedándose tumbada y descompuesta.
Salgo veloz, sintiéndome culpable,
y me pego un porrazo en la escalera,
un diente se me parte por travieso
y también tengo sangre en una oreja.
Al director le asusta el alboroto,
pues tiene el alma en vilo cuando llega;
tras saber que he soltado al roedor,
se enfurece y me canta las cuarenta,
confisca mi juguete: el caballito,
y me manda a pensar para que aprenda.


Rosales





FORMA: ROMANCE HEROICO
METRO: ENDECASÍLABO
RIMA: ASONANTE

Alas de fuego



Alas de fuego

Por las ásperas cumbres del lejano Himalaya,
se adivina el tejido de la cota de malla
del ilustre guerrero de la fiera legión.
Le acompañan mil fieles en el gélido trecho
a luchar contra el reino del amor de su pecho,
pues la joven princesa le rompió el corazón.

Ha cruzado la estepa desde Europa hasta Oriente
custodiado por hombres de la estirpe valiente
que se enfrenta sin miedo al destino final.
Encamina el acero de su noble armadura
hacia el épico trance de la muerte segura
mientras oye los ecos del augurio letal.

La princesa malvada de las alas de fuego
quiere verlo abatido cuando acaben el juego
y prepara sus huestes para el turbio festín.
Ha sembrado con armas el bastión de su corte
porque nunca ha querido ser su esposa consorte
y prefiere los brazos de un siniestro Delfín.

Ella tiene las llamas del infierno en los ojos,
mira al príncipe osado con sus pétalos rojos
y sentencia el encuentro tras palabras de hiel.
Él sucumbe ante el gesto de su enorme belleza
y se ofrece a la muerte por perder la cabeza
cuando intuye en las sombras una daga en la piel.

Bajo el pérfido aliento de la aurora plomiza,
se fragmenta en el suelo de cristal y ceniza
el valor del escudo de la excelsa virtud.
¡No la temen las tropas! ¡No se acaba la guerra!
Volverán los combates a la inhóspita tierra
por vengar la memoria del amado ataúd.


Rosales 




Forma: Sonatina
Metro: Alejandrino
Rima: AAB´CCB´

jueves, 24 de noviembre de 2016

La Isla de las tortugas




La Isla de las tortugas



Mecidos por la mar embravecida,
la furiosa impiedad de la tormenta
nos llevó hasta la faz desconocida
de una playa de náufragos hambrienta.

Acudieron bellísimas mujeres
y nos mostraron su esplendor desnudo;
después de seducirnos con placeres,
a algún incauto se comieron crudo.

Escupimos su denso bebedizo,
fermentado con ojos de tortuga,
para eludir el implacable hechizo
y perpetrar una ingeniosa fuga,

aunque siguen los negros pensamientos
oyendo en nuestra nave los lamentos.

Con la paz arropada en nuestra mente,
dejamos de pasar vicisitudes
y un eco melancólico y fulgente
nos alejó de aquellas latitudes.

Navegamos de nuevo por los mares
sorteando ciclones legendarios;
al regresar sin pausa a los hogares,
evitamos silentes adversarios.

Y llegamos a casa con urgencia
e intentando aliviar nuestras hazañas
allá donde reposa la impaciencia
y envejece el dolor de las campañas,

aunque a veces en sueños por momentos
zarpamos al capricho de los vientos.


Rosales







Forma: Soneto Inglés
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante