jueves, 29 de marzo de 2012

Este seguir sin ganas

Este seguir sin ganas, distraído,
como quien pierde en tiempo, gota a gota,
su atlántica existencia y sin sentido,
a la deriva, cuando menos flota;
hace larga la hechura del vestido,
con que evitar la lluvia el alma rota,
cuajo de plumas muertas de Cupido
que o no calientan ya, o no se nota.

Las ciento veces que abrazó la idea
de conspirar el beso en fantasía
a cambio de no hallar junto a su aldea
escombros, otra vez, y boca fría;
fueron la causa innoble, por lo fea
y sola, de olvidar dónde vivía;
si el sol destruye lo que el sueño crea,
la noche, luego, sobreviene al día.

¡Pero... es tan largo el trecho en ciertos casos,
cuando las canas llegan desde el cielo
cansadas de volar sobre fracasos!
Se toma por costumbre hacer del vuelo
un cómodo caer tras de sus pasos;
y tanto llega a ser de poco el celo,
y tanto, cada vez, sus pies, más lasos,
que andar y no, es lo mismo, y cielo y suelo.

Hoy que la lluvia araña la osamenta
con sus puñales fríos, y el sonido
de la memoria gime lo que inventa
desde el momento en que perdió su nido;
es lógico entender que pase lenta
la tarde de quien tiene por cumplido
un paso, un beso, un vuelo, una tormenta
y este seguir sin ganas, distraído.


SEGIS