viernes, 14 de junio de 2013

MUTILADA

MUTILADA
 

La pequeña inocente
se muere de dolor y se desmaya,
en el suelo, inconsciente,
empapa con su cuerpo mi toalla
de lágrimas y rojos
humores salpicados a sus ojos.

Se han callado los gritos
de mi niña marcada del estigma
que extirpan nuestros ritos.
El mundo es impasible al paradigma
de nuestra tradición.
Me pregunto el por qué de la ablación.

 

Rosales