miércoles, 11 de septiembre de 2013

Manchega Catedral


Manchega Catedral

¡Oh!, ilustre valle, ¡oh!, laurel de Baco,
¡Oh!, corriente de blancos y de tintos,
sobre tu pie abonado se levantan
las parras con sarmientos infinitos,
preñadas del carpón bajo la vid
que madura a la carne del solsticio.
Templo al salir y tálamo al entrar,
una senda de par en par los liños
que llegan a la par hasta tu iglesia,
envida de moriscos y judíos,
mucho antes que la Alhambra y la Mezquita,
ya era de templarios un castillo.
¡Oh!, torre campanario, ¡oh!, mi atalaya,
has visto más vendimias de testigo
que arena las magníficas pirámides,
vieron al sepultar el vasto Egipto.
Manchega catedral de Valdepeñas;
altar sagrado donde mana el vino.


Capitan Acab