domingo, 9 de marzo de 2014

SADO



SADO


Yo soy un fogonazo de lujuria,
el ángel del placer de lo prohibido
y elevo con mi látigo de furia
tu límite sexual jamás sentido.

Aumenta mi negocio la penuria
de ver como te arrastras, dolorido.
Yo soy la atrocidad de la hija espuria
que goza sin piedad del sometido.

Ven, siervo subyugado ante el dolor,
desmáyate en el clímax del orgasmo.
Mis manos son cadenas de satén.

Ven, súbdito lascivo del terror,
el ama cobra caro cada espasmo.
Yo soy el precipicio, pero ven.

Rosales


Metro: Endecasílabos
Rima: ABAB ABAB CDE CDE
Forma: Soneto