miércoles, 2 de abril de 2014

El Poeta



El Poeta


-¡Ven!, ¡qué vengas!
Voy, pero sin acelerarme.
Entro en el dormitorio
y la encuentro completamente
desnuda sentada en el borde
de la cama, esperándome.
Sus pechos tiemblan,
quizá por la fuerza centrífuga.
-Saluda, me dice,
a nuestro nuevo vecino.
Este si que es un poeta.


Le dice que venga,
se lo repite gritando.
Se escuchan los pasos
acercarse lentamente.
Entra en el dormitorio.
Ella está desnunda
y sus pechos tiemblan,
quizá por la fuerza centrífuga.
Le dice que me salude,
y que soy poeta.


-¡Ven!
¡Qué vengas de una vez
pedazo de cabrón!
Estoy de el dormitorio
desnuda y, me están
temblando las tetas,
quizá de la fuerza centrífuga.
Saluda a nuestro vecino.
Este si que es un poeta.


Capitán Acab


Forma : Versos libres