miércoles, 15 de octubre de 2014

El enfermo y su doctor




El enfermo y su doctor


Postrado sobre el lecho y con sudores,
un hombre se quejaba de dolores.
La esposa fue a traer de madrugada
al médico del pueblo a su morada.
-Lo veo a usted muy bien, no es nada grave.
Se pasa con dos frascos de jarabe.
-Doctor, soy del enfermo la señora
-decía la mujer-, ¿y si empeora?
-No deben complicarse más problemas,
se está recuperando de las flemas.
Sufría de diarrea el encamado,
y tuvo que volver el ilustrado.
-Pues yo lo encuentro bien - dijo el galeno-,
¡qué buen aspecto tiene, ya está bueno!
Más tarde visitaron al paciente
dos mozos, la vecina y un pariente,
calmar quisieron toda su inquietud
preguntando: -¿mejora tu salud?
-Me deja tan tranquilo el cirujano
que me muero a la fuerza de estar sano.


Rosales



Forma: Fábula
Metro: Endecasílabos
Rima: Rima consonante (pareados)