viernes, 3 de octubre de 2014

MORFEO




MORFEO

El nítido azabache del alero
incita con los brazos de su pluma
al sueño en el eterno paradero,
olimpo de los dioses, grácil suma.
Su don por el humano
serena en seno plano
la furia de los seres celestiales,
pues teme de la arpía
la bárbara osadía
del arco de sus garras inmortales.
A Zeus omnipresente
la gracia de Morfeo le molesta,
al hombre pone estrellas en la frente
y orbitan los secretos por su testa.
Sobre la adormidera de sus ojos,
la sierpe vengativa a rayos rojos
abate sin piedad
el gesto de la mítica deidad.


Rosales






Forma: Silva
Metro: Endecasílabos
Rima: Consonante
Foto: En los brazos de Morfeo
Sir William Ernest Reynolds-Stephens - 1894