martes, 31 de marzo de 2015

Amigos de verdad




Ahora vendrá otro poeta,
quizás un poeta de verdad,
a versar sobre su Yo,
el mayúsculo y propio,
el que merece la pena adorar.
Haciendo gala de su ego,
de su singular verso,
nos dirá algo como esto:

Yo, que la culpa la tengo
por dentro
sin comprender el origen
del mal.
Yo, que buscando hasta el mismo
epicentro
abro mi pecho y lo rajo
en canal.
Yo, que la culpa la tengo
podrida
y el corazón de bazofia inmoral,
hago que Yo, con la pena
que encuentro,
vaya clavando con saña
un puñal.


Y yo, que no soy poeta
ni singular ni propio,
vengo porque os quiero contar
algo sobre mi yo,
en minúscula nada más.
Tenía yo un amigo,
un amigo de verdad,
le gustaba contarme su vida,
su vida de verdad,
con sus problemas,
sus problemas de verdad.
Empezaba y empezaba
a contar y a contar;
que si YO por aquí,
que sí YO por allá,
y bla, bla, bla.
Me pedía consejos,
consejos de verdad.
De tú a tú se los daba,
pero no los quiso ni escuchar.
-¡En verso, en verso!
-En verso no te los puedo dar.
Y empezaba y empezaba
a contar y a contar;
que si YO por aquí,
que sí YO por allá
y bla, bla, bla.
Y me terminé por mosquear,
por mosquear de verdad.
Y es verdad
que desde ayer
de su YO no soy amigo
ni somos amigos de verdad.


Capitán Acab



Versos Libres
Ilustración:
Hopper, Café