domingo, 27 de septiembre de 2015

TORMENTA



TORMENTA


Eres el ojo azul de la tormenta
cuando llueve tu crítica incisiva
sobre el bardo que boga a la deriva
en el mar de la espuma cenicienta.

Eres el pensador que documenta
a la lírica masa creativa,
la feroz tempestad definitiva
de la acuosa sustancia turbulenta.

Pero vuelven las aguas a la calma
porque albergas bondades en el alma
y el carisma de un hombre inteligente.

Se disipan los rayos en el cielo
y estimulas en otros el anhelo
de escribir más allá de la corriente.

Rosales





Forma: Soneto
Metro: Endecasílabos
Rima: ABBA ABBA CCD  EED

Al poeta Capitan Acab
https://www.facebook.com/agustin.sanchezramos1?fref=ts

viernes, 25 de septiembre de 2015

Candente Desesperación



Candente Desesperación



Ven y deja la ropa en el pasillo
mientras palpo tu cuerpo sin el traje,
quítame los cerrojos con encaje
del liguero süave y amarillo.

Ábreme entre tus brazos el pestillo,
calentemos a besos el paisaje;
origina la erótica salvaje
un esbozo de incendio en el tresillo.

Nos unimos y pasa lo que pasa:
el termómetro estalla del calor
y se funden los plomos de la casa.

Nuestra atmósfera brilla alrededor
porque enciende el placer la luz escasa
en el acto sublime del amor.


Rosales




Forma: Soneto
Metro: Endecasilabos
Rima: ABBA ABBA CDC DCD

El Beso




El Beso

Si este beso que de mi boca sale,
en medio de sus labios, no se estrella,
otro más y otro, así, dale que dale,
saldrán como la luz de una centella.

Si darle un beso solo no le vale
y no le hace sentirse la más bella,
otro vendrá después que se le iguale,
mas todos serán pocos para ella.

Y de frente verá que no rehúyo,
que ante su rica lengua me confieso
de tener en mi boca el gusto suyo.

Y de frente verá que me embeleso
del dulce paladar desde el que intuyo
que no podrá gustarle más un beso.

Capitan Acab




Forma: Soneto
Metro: Endecasílabos
Rima: ABAB ABAB CDC DCD
Imagen:
Alfred-Eisenstaedt

martes, 22 de septiembre de 2015

VENUS



VENUS

Frágil emerges de la mar airada,
lejos te espera la estación florida;
cálida y tierna va a ocultar tu pecho
blanco y desnudo.

Luces el cuerpo de imponente diosa
y haces del hombre tu servil esclavo,
llenas su mente de lujuria obscena
antes del gozo.

Nada te importa por lograr tus fines,
no tienes alma ni bondad alguna.
¿Cuándo la envidia corrompió tu entraña
lúbrica y suave?

Eres el negro corazón del vicio
y osa tu cáliz complacer pasiones;
luego al deseo del varón lo cubre
siempre la muerte.

Rosales






Forma: Estrofa Sáfica
Metro: Endecasílabos y Pentasílabos
Rima: Versos blancos

Poncio Pilato




Poncio Pilato

Como un necio quedaste en la memoria
al lavarte las manos de cobarde.
¡Que no admitan tu espíritu en la gloria!
¡Que el infierno fatídico te aguarde!,
pues pasó a los anales de la historia
la mortal decisión, aquella tarde,
de mandar a los hombres a la suerte
del infame calvario de la muerte.

¿Solo fue confusión o fue maldad
el sangriento lavado de tus manos?
Al querer demostrar autoridad,
sentenciaste también a los romanos
a infringir un castigo sin piedad
en el Gólgota vil a tres humanos.
¿De verdad mereció tanto la pena
si hasta el tártaro ardiente te condena?

Rosales






Forma: Octava Real
Metro: Endecasílabos
Rima: Consonante

sábado, 19 de septiembre de 2015

Flipado Supermán



Flipado Supermán


Surcando el cielo azulado,
va volando Supermán
con una letra en el pecho
y la capa por detrás
porque es el astro en la peli
que al hombre quiere ayudar.

Ha venido de otro mundo
a través de las estrellas
para luchar contra el malo
de la sonrisa siniestra,
puesto que anhela el poder,
el poder sobre la Tierra.

Le atiende una novia flaca,
que le atusa la gomina,
le ciñe bien los calzones
y le coloca la hebilla,
aunque a lo lejos le espera
un collar de criptonita.

Y se escapa por los pelos
de su dramático sino
cuando el malvado lo apresa
y nos lo deja hecho un cristo,
pero al final sus poderes
dan estopa al enemigo.


Rosales




Forma: Romance
Rima: Asonante versos pares
Metro: Octasílabos


Elegir un Amor



Elegir un Amor


La tarde en que dispuse conocerte,
sufrías en el negro pesimismo:
estabas asomándote al abismo
del lúgubre paraje de la muerte.

Temblaban, al cuidarte, hasta mis dedos
tras ir a por morfina a la farmacia,
el tóxico paliaba tu desgracia
y el cáncer avanzaba entre los miedos.

Frenó, la terapeútica agresiva,
el mal que te mataba de dolor,
vivimos el regalo del amor
creyendo en tu salud definitiva.

Los fármacos inútiles y flojos

ahora nos acercan la sentencia;
la última visión de tu existencia
será la perspectiva de mis ojos.


Rosales





Forma: Cuartetos
Rima: Consonante
Metro: Endecasílabos

Nada Soy



Nada Soy

Cuando te miro a lo lejos,
agonizando en la cruz,
siento empaparme en la luz
que emana de tu reflejo.
Soy la sierva del consejo
que dieron tus santas manos:
" ama a todos los humanos".

Nada soy sin oración,
nada soy sin tu mirada
porque estoy enamorada
de tu inmenso corazón.
Con nuestra mística unión,
vuelo en las noches oscuras
hasta rozar las alturas.

Rosales

lunes, 14 de septiembre de 2015

GOZO



GOZO


Gozaba con el reposo
de la quietud anhelada
al hallarme enamorada
de mi amado esplendoroso,
pero la luz de mi esposo
quiso elevar mi existencia
a su divina presencia.

Cuando sentí su dulzura,
la dicha inflamó mi vida
porque, al saberme querida,
la ilimitada amargura
acallé tras la figura
del sagrado resplandor
que vino a mí por amor.


Rosales

jueves, 10 de septiembre de 2015

Soy Estela








Soy Estela


Lo vi al final de la barra. No había cambiado nada:
los mismos ojos oscuros, el cabello rizado, la sonrisa más bonita del mundo. Seguía siendo el endemoniado imán que me había desordenado la vida por entero.
Allí estaba tomándose unas Coronitas e intentando decidir con qué fulana se iba esta noche. Todo igual.
Yo había entrado solo para comprar un paquete de "Malboro". Conocía bien el lugar porque había trabajado allí durante ocho años.
Era puta en ese club, la puta preferida del hombre que ahora bebía sin ni siquiera mirarme, y lo seguí con los ojos sintiendo de nuevo ese puñal en los ovarios que me rasgaba las entrañas.
-Será cabrón- pensé-, ni siquiera me reconoce con ropa.
Pero algo hizo que mi atención se dispersara. Un hombre vestido con cuero negro se abalanzó sobre mi antiguo amante. Era un tipo rudo que soltaba tacos y escupía mientras le llamaba bastardo y le hendía una navaja en las costillas.
El antro cambió de sonido. Gritaban las putas y el camarero intentó contener al indeseable del cuchillo con dos puñetazos, pero el mal ya estaba hecho.
Agonizaba el herido sobre un gran charco de sangre cuando llegó la policía. Al tipo del arma blanca se lo llevaron al calabozo tras quedarse ronco de maldecir al abatido.
-Eres un mierda. Prefiero pudrirme en la cárcel a saber que sigues vivo.
- Y añadió:
-esto no ha acabado. Te buscaré en el mismo infierno-.
Y allí se quedó mi antiguo amor. Tendido sobre el suelo del club más asqueroso de los suburbios de Nueva York. Entre mis brazos.
Lo odiaba, lo odiaba con todas mis fuerzas porque me enamoré, hasta tal punto, que ya no podía trabajar con otros hombres.
Después de tantos años, nada había cambiado. Ni sus ojos oscuros ni la sonrisa más bonita del mundo.
Y, cuando exhalaba el último aliento, me acerqué a su oído y le dije:
-soy Estela, y tu hijo pregunta todos los días por ti.



Rosales

Mucho Más



Mucho Más
Yo me drogo. Me meto por las venas
el doliente dulzor que me domina
y, en la sangre, se mezcla entre mis penas
un veneno mejor que la heroína.

Me intoxico. Lo tomo a manos llenas.
El lirismo apremiante difumina
cada vértice y muta las escenas
del ridículo afán de mi rutina.

Y confieso que avanzo como loca,
escribir un poema me "coloca"
aunque deje una birria en el cuaderno.


Si no logro en el reto la corona,
me propongo aumentar la metadona
o pactar con Satán en el infierno.

Rosales





Forma: Soneto
Metro: Endecasílabos
Rima: ABAB ABAB CCD EED


Abducida






Abducida

Ha bajado un platillo desde el cielo
y me logro esconder bajo la cama
cuando enfoca sus luces sobre el suelo.

Una voz alienígena me llama
porque quiere estudiar al ser humano,
pues tenemos en Marte mala fama.

Es el ente pequeño, nimio, enano,
pero ejerce muy bien su cometido
al meterme una sonda por el ano.

Por perder en la nave hasta el sentido,
con este cosmonauta inteligente,
me he mudado a su entorno protegido.

Mi marciano me trata dulcemente
cada vez que practica la abducción;
él no deja que el tubo me violente
y con gusto le doy la información.


Rosales






Forma: Tercetos Encadenados y Serventesio
Metro: Endecasílabos
Rima: Consonante

Cinema Paraíso









Cinema Paraíso


¡Qué daría por ver esta mañana
un atisbo de amor bajo la lluvia!
Esperando a que me abras la ventana,
te imagino detrás, serena y rubia.

Me resisto, calándome la ropa
porque el cielo solloza en mi camisa.
No me importa quedar hecho una sopa
cuando intuyo tu cálida sonrisa.

Ya no puedo pensar ni me concentro,
pues te llevo en el alma tan adentro
que persigo tu estela para verte.

En mis noches tristísimas, te llamo
y, en mis sueños, murmuro que te amo
más allá de la vida y de la muerte.

Rosales









Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima; ABAB ABAB CCD EED
Personaje: Salvatore - (Jacques Perrin) - Nuovo Cinema Paradiso - (Cinema Paradiso) 1988

martes, 8 de septiembre de 2015

Por la Paz



Por la Paz



He acabado de luchas hasta el moño
y la angustia me llega a las orejas.
¿No podermos versar en este otoño
del amor que entusiasma a las parejas?

He acabado hasta el moño de batallas
que nos llevan a estar descontrolados.
¿No es mejor escribir de las murallas
que derriban un par de enamorados?

Tras mi esfuerzo, procuro ser capaz
de pintar en el muro una sonrisa
con los versos que brotan, por la paz,

de mi pluma sangrante, a toda prisa.

Es mi opción abogar por la cordura
porque aquí lo que importa es la escritura.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Secretos y Mentiras



Secretos y Mentiras


Cuando se marcha el esposo,
deja pasar a su amante
para gozar del instante
y el secreto lujurioso.
Es el hombre tan fogoso
que no le importan los daños,
y así lleva varios años
complaciendo a dos varones;
no le inquietan las razones
de sus múltiples engaños.

El marido la vigila,
pues conoce la aventura
y enrojece de locura
el azul de su pupila.
Mientras ella está tranquila,
él avanza lentamente,
pero su paso es urgente
porque, al final del pasillo,
saca un enorme cuchillo
y los mata de repente.


Rosales





Forma: Décimas
Metro: Octasílabos
Rima: ABBAACCDDC