jueves, 29 de octubre de 2015

A la M



A la M


Para ser un ministro honrado y bueno
y gozar en la cúpula absoluta,
dormirá tu conciencia diminuta
a la masa con dardos de veneno.

Que te importe una mierda el mal ajeno
cuando sufra el obrero que tributa,
exagera el discurso de hijoputa
y te llevas el saco bien relleno.

Te interesa mentir y darles coba,
al activo incansable se le roba
hasta el alma del fondo de la arteria.

Gástate los impuestos en fulanas,
en salir o en jugar si tienes ganas
mientras hundes al pueblo en la miseria.

Rosales




Forma: Soneto
Rima: ABBA ABBA CCD EED
Metro: Endecasílabos

lunes, 26 de octubre de 2015

Donde Navegan las Musas




Donde Navegan las Musas


Soy como el agua del río
que nace de la esperanza:
sin mirar atrás, avanza
para alcanzar un navío.
No le teme al desafío,
son sus razones ilusas
al traspasar las esclusas
y poder desembocar
en el onírico mar
"donde navegan las musas".

Tiene la nao delante,
que expande al viento su vela;
sigue la mágica estela
sobre la espuma brillante.
Roza el empeño flotante
de su fluvial esqueleto
el ingente parapeto.
En la hermosa embarcación,
descansa su corazón
"al abrazo del soneto".


Rosales




Forma: Décimas
Metro: Octasílabo
Rima: ABBAACCDDC

jueves, 22 de octubre de 2015

EXTRAÑOS




EXTRAÑOS


No somos nada más que dos extraños
que cruzan, sin mirarse, la avenida;
a ti te hiere el peso de los años
y a mí me duele, al verte, hasta la vida.

Te vas entre los lúgubres castaños
dejándome en la calle, estremecida.
No sabes que, a pesar de los engaños,
la huella del amor jamás se olvida.

No puedo respirar porque me noto
sangrar, de soledad, el pecho roto
cuando avanzas en otra dirección.

Y me quedo, en la acera, desolada
porque besas los labios de tu amada
mientas va tras de ti mi corazón.


Rosales




Forma: Soneto
Rima: ABAB ABAB CCD EED
Metro: Endecasílabo

sábado, 17 de octubre de 2015

AMANTES



AMANTES

-

Cuando, de noche, somos dos amantes
que mezclan el olor de sus tejidos,
nuestras pieles se enredan, jadeantes,
sobre el lecho de amores florecidos.

Nos observa la luna en primavera
con su rostro anular de blanca leche,
con sus ojos de cósmica pantera
y nos da igual que el cielo nos aceche.

No existe nadie más en el planeta,
nadie espera con más ansia el verano
tras el grato crepúsculo violeta.

Y comulga el amor con lo cercano,
pues, unidos, la vida se completa
cuando vamos tomados de la mano.


Rosales





Forma: Soneto
Rima: Siguiendo las de Machado en "Rosa de Fuego".
Metro: Endecasílabos

viernes, 16 de octubre de 2015

Para Siempre



Para Siempre

Y ya no estás. Te has ido entre las olas
de un agónico mar iridiscente;
han callado su voz las caracolas
de la playa ficticia de mi mente.

Me desespero si al estar a solas
imagino los rayos de tu frente
alumbrar con su luz las amapolas
en el rojo jardín del labio ausente.

Nunca me amaste como yo te quiero
y te fuiste una tarde, de improviso;
al abrir en mi pecho el agujero,

me arrancaste también el paraíso.

Y ya no estás, mi amor, mi compañera,
pero siempre estarás..., aunque me muera.

Rosales






Forma: Soneto Inglés
Metro: Endecasílabos
Rima: ABAB CDCD EFEF GG

martes, 13 de octubre de 2015

Y deja que te mate




Y deja que te mate


El alma libre es rara,
empaña el resplandor de las estrellas.
Ningún freno la para
y busco, entre botellas,
lograr emborracharme de una de ellas.

Destila libertad
y, excéntrica, destaca en el debate.
Su credo es la verdad,
su vida, un disparate.
Encuéntrala y permite que te mate.

Sufrir me da la excusa
y bebo porque rozo el precipicio.
También si hallo la musa,
pues no albergo un resquicio
que pueda rescatar del puto vicio.

Me siento como un perro
y aspiro, tras el nicho, a tener suerte.
Después de un pobre entierro,
espero ser tan fuerte
que tiemble, al recibirme, hasta la muerte.


Rosales




Forma: Liras
Metro: Endecasílabos y heptasílabos
Rima: Consonante


lunes, 12 de octubre de 2015

La Cruz




La Cruz

Has calmado las luchas con amor,
transfiguras mis ganas por la vida
cuando torno a la cúpula suicida
y soportas mi agónico dolor.

Nunca logro sanar sin tu valor,
junto a ti localizo una salida
y ganamos los dos otra partida,
tras la crisis, al pánico invasor.

Nada importa si abrazo tu costado,
soy más dura si aguantas a mi lado
y buscamos la ruta hacia la luz.

Difumina la aurora mi castigo,
no sucumbo jamás si vas conmigo
y si cargas tus hombros con mi cruz.

Rosales





Forma: Soneto
Rima: ABBA ABBA CCD EED
Metro: Endecasílabos

domingo, 11 de octubre de 2015

A Batallas de Amor



A Batallas de Amor

Llevo en las entretelas de mis poros
el dulzor de las huellas de tus dedos
y, aunque el gozo de amar me da la vida,
"por vos he de morir, y por vos muero".

Me roza tu pared, altar sagrado,
bajo el cuerno envidioso de la luna
y se borda una guerra de suspiros
"a batallas de amor, campo de pluma".

Rebosa el tul del aire de tristeza
y, sin labios, se besan nuestras almas,
pues el iris que incendia el corazón
"también puede besar con la mirada".

¡Qué divina fusión! ¡Qué excelso instante!
¡Qué gloriosa corona de fulgores!
¡Cómo adorna la luz del infinito
"la celeste unidad que presupones"!

Y el camino se expande ante mis ojos
cuando, al margen del mundo, nos amamos;
así nos debe de encontrar la muerte
"con la rosa de fuego en nuestras manos".

Tienes algo en tu espíritu que ata
mi esqueleto a tu médula profunda,
cual si fueras el trueno y yo tus nubes
"en una decadencia de hermosura".

Y quisiera pensar que soy distinta
a los ciegos amores que recuerdas
porque grite al unísono tu cuerpo:
"a ninguna la quise como a ella".

Formas parte del lecho de mi sangre
como el cíclico sol del mes de abril;
estoy hecha del eco de tu sombra
y tus sueños están hechos de mí.


Rosales




Metro: Endecasílabos
Rima: Asonante

jueves, 8 de octubre de 2015

La Roca



La Roca


Tengo que soterrar el hosco tiempo
antes de que el abismo de la nada
logre pulverizar mi frágil roca,
seque la destemplanza de la lluvia,
pueda maximizar mi triste canto
o ame la refracción de lo imposible.

Te tuve que dejar por imposible
y dicen que hay que darle tiempo al tiempo,
así renacerá de nuevo el canto
que entonces acallé, sumida en nada.
Me herían los cristales de la lluvia
punzando con sus lágrimas mi roca.

Y horadó la estructura de la roca
la enfermiza obsesión de lo imposible;
el amor olvidé bajo la lluvia
al romper tu espejismo el sabio tiempo.
Y surgieron del fondo de la nada
las cenizas dolientes de mi canto.

Sobrevivió a tu necedad el canto
y reforzó su infinitud mi roca
porque, después de convertirme en nada,
la situación, que se prestó imposible,
se esclareció con la visión del tiempo
al suavizar su desazón la lluvia.

Y ahora, si paseo entre la lluvia,
escucho de los árboles el canto,
y olvido las heridas de aquel tiempo
cuando fui solo el polvo de una roca.
Y ahora ya no existe el imposible
camino hacia el infierno de la nada.

A cambio de mi amor, me dio la nada
y olvido su perfil bajo la lluvia,
borrar su infame huella es imposible.
Y, así como su voz calló mi canto,
jamás pudo romper la viva roca
después de haberle amado tanto tiempo.

Desde entonces, el tiempo de la lluvia
se ha alejado del canto de la roca
porque nada en la vida es imposible.


Rosales


Forma: Sextina
Metro: Endecasílabo

DE FUEGO




DE FUEGO

Llevaba huyendo tres días y tres noches, y se había perdido en ese bosque oscuro y tenebroso donde las ramas de los árboles parecían cobrar vida entre las sombras.
¡Dios, qué asco! ¡Qué maldito estigma le había abocado a tener que pasar su penoso existir como un eterno fugitivo a causa de una mancha de nacimiento en al ángulo derecho del abdomen!
Él se sentía un muchacho normal, sin las capacidades extrasensoriales que le atribuían las antiguas profecías. Un nómada solitario, acostumbrado a esconderse de los soldados del reino y de cualquier hálito humano que le pudiera suponer una amenaza.
Apenas llevaba ropa y tenía varias cicatrices sobre el pecho jadeante, sudoroso y adornado por un abundante y larguísmo cabello castaño que le daba el aspecto de un salvaje.
Dormía, cada ocaso, sobre un lecho de hojas secas sin más abrigo que la luz de las estrellas y se alimentaba de frutas silvestres y animalillos que apenas saciaban su hambre.
¡Dios, qué asco! ¿Dónde estará el mullido regazo de su madre? ¿Dónde, aquellos ojos claros en los que se hubiera perdido para siempre?
Muertos, todos muertos, como todo aquél que se le aproximaba.
De pronto, a lo lejos, oyó el frenético galope de los caballos y el ladrido de la jauría de los perros. Los esbirros del rey lo habían encontrado.
Era cuestión de tiempo que le dieran caza....,de muy poco tiempo....
Frente a él, un ejército de hombres le cerraba el paso. Sentía el golpe de la sangre en la boca, le hervían los huesos y una furia desconocida hasta entonces iluminaba sus ardientes pupilas. No había escapatoria, era el final.
Y, cuando estaba atrapado en la red que le habían tendido alrededor de su musculoso cuerpo, el joven se hizo un ovillo y cerró los ojos unos segundos hasta que toda su piel ardió formando una sobrecogedora hoguera infernal que produjo una combustión expontánea y completa.
No quedó nada, nada más que una mancha negra sobre el suelo y un arcoiris gigante en la mitad del cielo.
La luz resplandeció, por fin, sobre la faz de la tierra y la profecía...se había cumplido.

Rosales