jueves, 31 de marzo de 2016

La Oxidada Confusión




La Oxidada Confusión


Ha de aprender la razón
de los errores pasados
si repetir el patrón
da los mismos resultados.



Persiste la ingenua mente
en alcanzar la excelencia
tras la pueril insistencia
de la pauta decadente.
Vuelve al vicio permanente
la oxidada confusión
cuando pisa el escalón
del perpetuo laberinto
porque a mutar el instinto
ha de aprender la razón.

Nunca vulnera la raya
de los caducos clichés
mientras arrope el revés
del confort de la muralla.
Por la costumbre se acalla
el rumor de los cansados
argumentos soterrados
en catacumbas banales
tras los antiguos anales
de los errores pasados.

No disfruta un nimio día
la licencia del descanso
al romper el vidrio manso
donde pugna la osadía.
Recidiva la sombría
penumbra del corazón,
pues llega a la conclusión
de que el alma vive muerta
sin saber a ciencia cierta
si repetir el patrón.

Y qué más da lo que pase
tras el fulgor del destello
donde se apuesta hasta el cuello
en el solar del desfase.
Hay que escapar de la clase
de los robots diseñados
para ser domesticados
al hundir el pensamiento
cuando el turbio experimento
da los mismos resultados.


Rosales






Forma: Glosa [cuarteta - décimas]
Metro: Octasílabo
Rima:
(8a8b8a8b) - (8x8z8z8x8x8a8a8y8y8a)

miércoles, 30 de marzo de 2016

EL FIN DE TROYA



Flota la nube oscura del ocaso
en la insigne ciudad desprevenida
donde avanza la treta a cada paso
mientras Troya le da la bienvenida.
Se presiente en la atmósfera el fracaso
cuando prepara Grecia la embestida
al abrirse la puerta de madera
del Caballo de sangre traicionera.



Tras el aire se blanden las espadas
cuando tiembla el horror y el cielo escucha;
mientras yacen las carnes mutiladas
en la arena feroz, la sangre es mucha.
Se cercenan las almas devastadas
por el fragor violento de la lucha,
y derrota la trampa con sus manos
el inmenso valor de los troyanos.


Y someten al pueblo los malditos
cuando extinguen la vida por el ego
de habitar los espacios infinitos
en la exánime gloria sin apego.
Queda en el trono ardiente de los gritos
la venganza del látigo de fuego
porque, en la abrupta rabia de la tarde,
se derrota el honor y Troya arde.


Rosales








Forma: Octava Real
Metro: Endecasilabo
Rima: ABABAABCC

martes, 29 de marzo de 2016

Dr. Jekyll y Mr. Hyde





Dr. Jekyll y Mr. Hyde



Siento temor del halo del espejo
donde lucha el delirio repugnante
por salir de mi fase pendulante
al romper el cristal con su reflejo.

La dualidad transforma la hendidura
de la médula atroz en la que habita
la sustancia neurótica y maldita
cuando inyecta en mi carne la locura.

Pugna el hostil sudor de los dolores
con mi lado de efímera bondad
y me vence la oscura realidad
de la bestia interior de los horrores.

Soy el hedor de necia carcajada,
atrapado en el ábside asesino
de la excéntrica espera del destino
en la fragua demente de la nada.

Cual desnudo adalid del Mal, proclamo
mi fatal y canalla tiranía,
me aferro al precipicio, sangro, clamo
y a Satanás le rindo pleitesía.

Esculpo en toda carne la violencia
de mis huesos quebrados y sufrientes,
aborto con mis garras su existencia,
bebo las sangres tiernas y calientes.

Abrazo la locura, el precipicio
y la lujuria sórdida profeso,
me entrego a la hecatombe de ese vicio
y saludo a la Parca con un beso.

Escupo una poesía traicionera
de orate y guardo el cielo en mi capuz,
mi aliento sanguinario es la pulsera
que estrangula con vanidad La Cruz.

La Bondad que me habita me incomoda,
el traslúcido velo de lo oscuro
mi aprecio por la vida vuelve impuro
y entona el dulce abismo su cruel oda.

La celestial condena en este lecho
de carne, con arteria compasiva
vuelve mi luz errática y esquiva,
aniquila mi fuerza y mi derecho.

Ese fresco rumor de rabia muda,
la tentación letal del sinsentido
estremece mi sádico latido
y mi vértice atávico desnuda.

Y muto al fin, libero mi sustancia
inyectándome suero venenoso,
y despierto a ese monstruo lujurioso
ávido de locura y nigromancia.

Me corrompe el odioso combustible
que fluye en el veneno coronario
y me torna en el ente impredecible
con la sed de un extremo sanguinario.
La Maldad es mi diosa y mi maestra
cuando afloran mis genes purulentos
a través de la fístula siniestra
donde brotan mis actos virulentos.
Acorralo a la sombra abandonada
en el ángulo opaco y tremebundo
y la mata mi furia despiadada
tras el cínico ardor del inframundo.
Siento un hosco desprecio por la vida
porque mi lado oculto me convierte
en la fuerza satánica podrida
de la perpetua cara de la muerte.


Marisa Lozano Fuego y Rosales






Forma: Cuartetos / Serventesios
Rima: Consonante
Metro: Endecasilabo

sábado, 26 de marzo de 2016

Pluma de Sal Serena



Pluma de Sal Serena


La pluma solitaria
eleva de la paz de sal serena
al alma extraordinaria
y busca en luz ajena
la astral inspiración del aura plena.

Fusiona su lirismo
al verbo luminoso que le guía.
Emerge del abismo
y luce la alegría
del gozo de alumbrar con poesía.

La cúspide triunfante
apaga la amplitud de los temores.
Le salva del instante
del fin de los dolores
y bebe del amor de sus amores.



Rosales




Forma: Lira
Metro: Endecasílabo y heptasílabo
Rima: 7a 11B 7a 7b 11B (aBabB)

jueves, 24 de marzo de 2016

A Golpe de Tinta


A Golpe de Tinta ( a Mar García )


Cuando a golpe de tinta el verso fraguas,
eres de sol y espuma enfurecida
sobre el velo azulino de las aguas
donde mora el secreto de la vida.

Hundes tu verbo añil bajo los mares
para empapar tus pétalos de yodo
y te impregnas de sal en los lugares
de los que estás sedienta y bebes todo.

Tienes hambre retórica de cuentos
y te invita la prístina centella
a sacudir los raudos pensamientos
bajo la punta ardiente de una estrella.

No le falta a tu pluma fabulosa
la inspiración humilde de la rosa.


Rosales




Forma: Soneto Inglés
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

Le Grand Prince




Le Grand Prince


Crece la flor gigante de hermosura
sobre el redondo pálpito rojizo
del jardín estelar donde aterrizo
al hacer una pausa en mi andadura.
Sobrecoge el aroma de ternura
que desprende la rosa protegida;
el príncipe abnegado que la cuida
ablanda sus espinas de arrogancia
porque el amor conoce la importancia
de la esencia invisible de la vida.

Un perfil deshollina cada bulto
del menudo planeta de los sueños
donde podemos solo los pequeños
descubrir el vital tesoro oculto.
Me procura atención el hombre adulto
y responde a mis múltiples cuestiones.
¿No se puede estimar las ilusiones
a través de los ojos inocentes
cuando ubican sus almas transparentes
lo preciado al mirar los corazones?


Rosales



Forma: Décimas de Arte Mayor
Metro: Endecasílabo
Rima:
ABBAACCDDC - EFFEEGGHHG

miércoles, 23 de marzo de 2016

Las Mil y Una Noches



CORONA DE SONETOS



Bajo un velo bordado por los vientos,
una tierra se muere de olvidada,
en sus noches de cúpula estrellada,
se escuchan los susurros de los cuentos.

Una leyenda teje los momentos
cuando aparecen genios de la nada
y se dice que sufre la alborada
sus amargos y gélidos lamentos.

Llora Aladín de rabia y amargura
por arrastrar el alma escarnecida
sobre el desierto triste de la pena.

Le atormenta la flor de la hermosura
de la joven que adora sin medida
en el ocaso inmenso de la arena.


Bajo un velo bordado por los vientos
entre lunas dormidas por leyendas
intenta conseguir que te sorprendas
aislando de las noches tus tormentos.

Se entrega a tu dolor y entre sus cuentos
los días se convierten en ofrendas
y busca conseguir aunque no entiendas
dejar a tu dolor sin argumentos.

Su esencia besará tu madrugada
será su fantasía una "serena"
que trova en el matiz de una balada.

Y siente como surge la alborada
en el ocaso inmenso de la arena.
¡Una tierra se muere de olvidada...!


Una tierra se muere de olvidada
en el rojizo manto de la cumbre
donde el desierto tiene por costumbre
agotar la ilusión deshidratada.

Hiere el fuego en la cúspide soñada
tras el camino ardiente de la lumbre
porque el dolor se torna en pesadumbre
y el corazón añora al de su amada.

Muestra el tuareg su faz bajo la luna
en el confín estéril de la duna
cuando reposa el alma en su morada.

Ha perdido la luz de la alegría,
el amor lo entristece cada día
en sus noches de cúpula estrellada.


En sus noches de cúpula estrellada,
sobrevuela el murmullo de unos besos
que dos amantes jóvenes, traviesos,
intercambian con luz de madrugada.

Y cuenta una leyenda que, frustrada
por el pálpito febril de los excesos,
una bruja ordenó que fueran presos
en la mazmorra verde amurallada.

Pero dicen, Sultán, que en el amor
no hay murallas, ni cárcel ni conventos
que impidan rendir culto a tal ardor,

y un misterio arrastrado por los vientos
recorre varias lunas en tu honor.
Se escuchan los susurros de los cuentos.


Se escuchan los susurros de los cuentos
entre el miedo que apunta al sinsentido,
y Sherezade pinta en colorido
las sombras de Shariar y sus lamentos.

De Mastika y de miel sus aposentos,
relatos de un país desconocido:
Príncipes, marineros y un bandido,
configuran los magos elementos.

Esperando en la noche fantasía,
el Sultán seducido en sentimientos
por poderes que poco conocía.

¡Ay amor! que en un grito calmas vientos,
y cuando el corazón en ti confía,
una leyenda teje los momentos.


Una leyenda teje los momentos
ofreciendo las huellas de una historia
que el desierto desvela en su memoria
tenebrosos de engaños y violentos.

Las madrugadas cruzan firmamentos
en su efímera pluma narratoria,
hasta mil y una noche de oratoria
en labios de mujer sin sentimientos.

Engaños, más engaños sin mesura,
oscura por la arena vaga un hada,
persigue la mentira y su tortura.

La verdad en su cuento va castrada,
por salvarse en la muerte se conjura
cuando aparecen genios de la nada.


Cuando aparecen genios de la nada
la lámpara de magia se vacía
y toda la aventura de ese día
en las mil y una noches es contada

por Sherezade, lengua cultivada
en la oral tradición que procedía
de madres del desierto de Turquía
y al terrible Sultán tanto le agrada.

Noche de Alí Babá y sus ladrones
con el ¡ábrete Sesamo! en reclamo,
por oro son rufianes brabucones...

Concluye Sherezade liberada
de las garras carnales de su amo
y se dice que sufre la alborada.


Y se dice que sufre la alborada*
el fragor de timbales y jinetes
y en la mar silban salvas y cohetes
y una dulce derrota en la Alcazaba.

En la alcoba desierta recitaba
su tormento la hurí, y en un ribete
de lámparas y urdimbres a machete
el alto ventanal se iluminaba.

Relata bayadera tus casidas,
alondras y promesas, juramentos
de urracas y traiciones atrevidas.

La noche vuelve a alzarse en macilentos
estrados y patíbulos suicidas,
sus amargos y gélidos lamentos.


Sus amargos y gélidos lamentos
inundaban de pena aquella estancia
y volaban veloces la distancia
de la alcoba a los blancos firmamentos.

Un cuento le llenaba pensamientos
sobre genios salidos de su infancia
perfumando las frases de fragancia
por hacer más sublimes los momentos.

En su historia hay un loco enamorado
de una reina de espléndida hermosura
que vive en un palacio endemoniado.

La inventa demostrándole ternura
mas sabe que es un sueño inacabado
*llora Aladin de rabia y amargura.


Llora Aladín de rabia y amargura,
porque no hay gesta heroica sin saqueo
ni gobierno en poder del filisteo.
Llora porque la llaga le supura.

Y llora porque nadie le asegura
que es posible el azar en su deseo;
y llora con la sangre azul del reo
que tiene como fin la sepultura.

Pero tiene Aladín la certidumbre
de que rendirse mientras quede vida
es mudar la razón en servidumbre,

y debe, para así paliar su herida,
aferrarse a la trágica costumbre
por arrastrar el alma escarnecida.


Por arrastrar el alma escarnecida
que lo lleva a un sufrir sin remisión…,
debe Aladín hallar una razón
que le regrese al punto de su huida.

Y toda la amargura se le olvida
y le vuelve a latir el corazón
al descubrir la inmensa perfección
de la hija del sultán , de gracia ungida.

Él nunca vio criatura más hermosa,
y al verla despertaron sus sentidos
su cuerpo de jazmín y de azucena,

sus mejillas de pétalos de rosa
y sus ojos luceros encendidos
sobre el desierto triste de la pena.


Sobre el desierto triste de la pena
un tierno corazón pide a las "Musas"
un mar de inspiración, fueran conclusas
para escribir mil cuentos en la arena.

Debía proseguir esa cadena
sin menor dilación y sin excusas,
sus historias muy claras, no confusas
y con mucho interés, buena, muy buena.

Ella cierra los ojos y da paso
a un tropel de historietas que la llevan
a aumentar el caudal de su locura.

Los duendes, y las hadas y el Parnaso.
Mil y un cuento persigue, mas no llegan...
¡La atormenta la flor de la hermosura!


La flor de la hermosura
Le atormenta la flor de la hermosura.
¡Que el amor se marchita en la mirada
bebiendo de la copa coronada!
Cáliz acibarado que me cura

la angustia, la tristeza, mi cordura
en las noches de lluvia alborotada,
tan rota, duradera y lastimada;
¡maldita oscuridad en su tintura!

Entre ecos y leyendas fabulosas,
presa está Sherazade por su brío,
ya son mil y una noche de su vida.

¡Ay!, si volviera Omur sobre sus losas
a liberar del sueño el albedrío
de la joven que adora sin medida.


De la joven que adora sin medida
recuerda la amplitud de blancos cielos
y arrulla en sus leyendas los desvelos
en brisas de una ofrenda complacida.

Se cura entre su pecho aquella herida
nacida por la llaga de los celos
vestida entre satén y terciopelos
y ahogada por la rosa que lo anida.

El venera la estrella rutilante
cuando dibuja el sol celestes trazos
del amor enigmático que estrena.

Lo acapara en su cerco deslumbrante
tras el cálido atril de los abrazos
en el ocaso inmenso de la arena.


En el ocaso inmenso de la arena,
las siluetas escapan del inerte
cobertor de la jaima de la muerte
para evitar la drástica condena.

Al califa la rabia lo envenena
cuando eluden los dos la negra suerte;
el amor verdadero es siempre fuerte
si derruye el pilar que lo encadena.

La penuria de ayer no ha sido en vano
porque templan a besos sus alientos
mientras huyen cogidos de la mano.

Han vencido los planes virulentos
del designio soberbio del tirano
bajo un velo bordado por los vientos.




Poetas:
(por orden) Manolo Gimeno Cervera - Mayu Redondo - Rosales - Teresa Fernandez - Pepy Vallejo -    Carlos Corredor Cámara - Caridad Jimenez - Enrique Sabaté - Tere Bass - Marcos Circenses - Carmen Aguirre - Maria Jesus Albo - Manolo Gimeno Cervera - Mayu Redondo - Rosales



Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante


domingo, 20 de marzo de 2016

Campos de la Mancha




Campos de la Mancha



A través de los campos de la Mancha,
busca Aldonza encontrar al caballero
que le sorbe los sesos con sus letras
y al que da el corazón sin conocerlo.
La acompaña su amiga en la aventura
de preguntar por él en cada pueblo
desde Infantes, Torralba, Argamasilla
hasta Daimiel, Alhambra o el Robledo.
Le parece a la "Larga" medio siglo
sobre el tedioso polvo del terreno
sin encontrar ni rastro del Quijote
o terminar durmiendo en los majuelos.
Han llegado a comer a Valdepeñas
porque arrastran del hambre hasta los huesos
para apretarse pisto y unas gachas
con harina de guijas y torreznos.
En la siesta se tumban al trascacho
tras la parra a poder tomar el fresco,
pues el vino al espíritu se sube
al no estar para trotes esos cuerpos.
Oyen voces de fondo las mujeres,
espabilan de golpe del jaleo,
es Alonso Quijano, el triste loco,
embistiendo molinos contra el viento,
ya que piensa que lucha con gigantes
por iluso delirio sin objeto.
Dulcinea lo mira, enamorada,
aunque no le parece tan apuesto
vencido sobre el lecho de la tierra
donde acaban su lanza y su pellejo.
Lo sostiene en sus brazos con cariño
como abrazando al hombre de sus sueños;
Don Quijote transforma su semblante
cuando Aldonza le jura amor eterno.


Rosales





Forma: Romance Heroico
Metro: Endecasilabo
Rima: Asonante versos pares
Personaje: Dulcinea

sábado, 19 de marzo de 2016

La Bestia de los Celos



La Bestia de los Celos


Cruda obsesión con ácidos desvelos
que atraviesas el plomo de mi orgullo
tras la voz insidiosa del murmullo
cuando hostiga tu bestia de los celos,

me derramas el alma por los suelos
del desenlace trágico que intuyo
si otro cuerpo acaricia el cuerpo suyo
sobre el altar sagrado del los cielos.

La traición que me arroja a la locura
en mi pecho jamás tendrá cabida
porque el atroz agravio me tortura.

Siente cómo lo paga con su vida
mientras disipo yo en la sepultura
la dramática furia del suicida.


Rosales




Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
Personaje: Otelo

jueves, 17 de marzo de 2016

El Círculo Vicioso



El Círculo Vicioso

Ocho niveles, ocho, de descenso
hasta llegar al antro escandaloso
donde inhalo el vapor pecaminoso
del bermejo cubil del Mal inmenso.

Cuaja mi corazón el golpe intenso
cuando Helena, con rictus doloroso,
aparece en el círculo vicioso
y suma su pecado al humo denso.

Grita la multitud en carne viva
tras la hoguera del rojo cataclismo
que atormenta a la blanca comitiva.

Y me aterro, después, al lado mismo
de la oscura silueta destructiva
que gobierna en el fuego del Abismo.


Rosales





Forma: Soneto
Rima: Consonante
Metro: Endecasílabo
Personaje: Dante

martes, 15 de marzo de 2016

El Negro Signo




El Negro Signo

Se respira el azufre, se respira,
tras el infausto horror que me consterna
a través de la roja llama eterna
donde calcinan almas en la pira.

Una sombra parece que me mira
en la penumbra gris de la caverna,
mientras arrastra el plomo de la pierna,
reconozco a Rimbaud
cuando se gira.

Escucho el sufrimiento exagerado
de los endebles siervos del pecado
en la cueva final del negro signo.

Me descompone el pálpito funesto
antes de vislumbrar el agrio gesto
del aplastante rostro del Maligno.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: ABBA ABBA CCD EED
Personaje: Dante