miércoles, 6 de abril de 2016

No, ya no




No, ya no,
no voy a besar la tierra
de nuevo.
No voy a encerrarme en mi habitación
a saborear
la derrota amarga.

No, ya no,
ya no voy a llorar
ni a martirizarme,
ya no quiero amanecer
con los brazos apretados a la almohada,
los ojos húmedos en ni locura
y la mente
frenética de pura ansia.

No, ya no,
no pienso hundirme
otra vez.
Ahora ya soy fuerte
y el dolor ha endurecido mi piel.
No, jamás volveré a ser
aquel ser ilusionado.

No, nunca más
el amor hará de mí
su más humillante esclavo.


Rosales
(
15 años)