domingo, 22 de mayo de 2016

En el Nombre del Mal




En el Nombre del Mal


En la oscura impiedad del monasterio,
cuando cruzo el dintel del oratorio,
lo que encuentro es el sucio purgatorio
de la inquietud umbrosa del misterio.

Me encomiendo al difícil ministerio
de llegar hasta el fin aclaratorio
porque el clero alimenta el promontorio
del dolorido altar del cementerio.

Ya son cuatro los muertos encontrados
sin poder vislumbrar motivo alguno;
van cayendo los monjes, uno a uno,
y sus huesos están amenazados.

La Inquisición escarba en todos lados
con su implacable celo inoportuno;
a pesar de los rezos y el ayuno,
no contempla el perdón de los pecados.

Dice que el diablo mata en la abadía
con satánicos ritos despreciables,
que piensa sentenciar a los culpables
al martirio de arder por herejía.

Confiesa un inocente de alma pía
tras horribles torturas innombrables,
lo quemaron doctrinas miserables
y escapa el criminal de la sangría.

El asesino actúa por infiel,
no le ablandan ni ruegos ni plegarias
y nos hunde en las piras funerarias
del angustioso infierno del Luzbel.


Rosales






Forma: Cuartetos
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante