martes, 16 de agosto de 2016

Corazón de Magnolia



Corazón de Magnolia


Bajo el coro celeste que ilumina Anatolia,
languidece una joven con la tez de magnolia
mientras trina a lo lejos un alado cantor.
El ocaso corona la emergente tristeza
tras los púrpuras halos de infinita belleza
cuando evoca a su amado y se muere de amor.

Ella espera el regreso del fornido guerrero,
el valiente soldado y el escudo más fiero,
que se enfrenta a las sombras al luchar contra el mal.
Si le inquieta la bruma del lamento profundo
por los signos oscuros que amenazan el mundo,
se fractura su dulce corazón de cristal.

Entretiene los miedos con los cisnes del lago
o procura el consejo de la magia del mago
donde flota el castillo sobre el plácido azul.
El futuro estremece la incansable esperanza
porque el velo dañino del pronóstico avanza
y confina los sueños a su negro baúl.

Han pactado los hombres con gigantes dragones
y se cuentan por miles las sonoras legiones
que calcinan la espada del malvado confín.
El augurio siniestro en triunfal se convierte,
pues se dejan el alma en combates a muerte
los colosos de fuego cuando vencen al fin.

El ejército vuelve tras la noble victoria
y perfuma los ojos con la flor de la gloria
aunque queden las huellas del dolor en su piel.
Los amados se encuentran cuando acaba el festejo
y se abraza en las aguas el triunfante reflejo
de la dama y el joven del airoso laurel.


Rosales




Forma: Sonatína
Rima: AAÉCCÉ
Metro: Alejandríno