jueves, 1 de diciembre de 2016

Alas de fuego



Alas de fuego

Por las ásperas cumbres del lejano Himalaya,
se adivina el tejido de la cota de malla
del ilustre guerrero de la fiera legión.
Le acompañan mil fieles en el gélido trecho
a luchar contra el reino del amor de su pecho,
pues la joven princesa le rompió el corazón.

Ha cruzado la estepa desde Europa hasta Oriente
custodiado por hombres de la estirpe valiente
que se enfrenta sin miedo al destino final.
Encamina el acero de su noble armadura
hacia el épico trance de la muerte segura
mientras oye los ecos del augurio letal.

La princesa malvada de las alas de fuego
quiere verlo abatido cuando acaben el juego
y prepara sus huestes para el turbio festín.
Ha sembrado con armas el bastión de su corte
porque nunca ha querido ser su esposa consorte
y prefiere los brazos de un siniestro Delfín.

Ella tiene las llamas del infierno en los ojos,
mira al príncipe osado con sus pétalos rojos
y sentencia el encuentro tras palabras de hiel.
Él sucumbe ante el gesto de su enorme belleza
y se ofrece a la muerte por perder la cabeza
cuando intuye en las sombras una daga en la piel.

Bajo el pérfido aliento de la aurora plomiza,
se fragmenta en el suelo de cristal y ceniza
el valor del escudo de la excelsa virtud.
¡No la temen las tropas! ¡No se acaba la guerra!
Volverán los combates a la inhóspita tierra
por vengar la memoria del amado ataúd.


Rosales 




Forma: Sonatina
Metro: Alejandrino
Rima: AAB´CCB´