jueves, 9 de febrero de 2017

Y qué más da



Y qué más da

Que dispare el criticón...
con sus balas de veneno;
no me angustia el juicio ajeno
ni me encoje su opinión.
Que me arranque el corazón
y lo arroje en una pira
de ese Averno de mentira.
Sé que vendrá a las hogueras,
pues lo espero en las calderas
tras el filo de mi lira.

Rosales

El verso canta




El verso canta


Un soneto me oprime porque aflora

por la indomable luz de la garganta;
desde el hondo latido, el verso canta
con una melodía arrolladora.

Cuando azota el amor y el alma llora,
la inquietud emergente es tanta, tanta,
que, a fuerza de cuartetos, se levanta
y transforma la noche en dulce aurora.

El terceto explosiona y me libera
a través de la onírica estructura
que dibuja la pluma, alada y fiera.

Se diluyen mi yelmo y mi armadura
ante el cálido aroma a primavera,
y derramo la piel en la escritura.


Rosales






Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante

La amplitud de los sentidos



La amplitud de los sentidos


Escalaré los muros infernales
...
para alcanzar el ansia de tu boca,
donde estalla el delirio y me provoca
perderme en los instintos abismales.

Calcíname en tus llamas corporales,
y quémate conmigo, y toca, toca,
que morir de placer me vuelve loca
si me embisten tus armas celestiales.

Y llévame a flotar en las alturas
tras perder la amplitud de los sentidos
al fundirnos del éxtasis los dos.

Son una nuestras álgidas figuras,
nos agotan los rápidos latidos
cuando puedo jurar: he visto a dios.


Rosales







Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante