miércoles, 28 de junio de 2017

El Pardillo



El Pardillo

Quisiera relataros, de un amigo,
la anécdota fatal del cantaor
Regustín el Pardíllo, ruiseñor
rauco de Valmontículos, castigo

de poetas. Su cante desgarrado
fue la funesta causa de sus males:
íbanse a celebrar los esponsales
de la niña Fuensanta, la de Hurtado,

y el Ginés, de los Álvarez de Heredia.
Tocóle a Regustín cantar la copla
que compuso a la niña tras el coito

y se desencadena la tragedia,
pues no observa al Ginés que le resopla
y le “jinca” la faca como introito.

Panem Circenses