martes, 27 de junio de 2017

Maldito duende




Maldito duende


Anoche renunció. Se fue mi duende
con su maleta, y lo perdí de vista,
porque no me soporta ni me entiende
por histérica, ególatra y por lista.

Me dijo que el talento no se vende
ni se puede comprar ser un artista,
que cambiar de actitud de mí depende,
pues no hay quien mis formas las resista.

Anoche se marchó. Cumplió su parte,
y se llevó la fórmula del arte
en su fardo de críticas macabras.

En soledad, también reñí conmigo:
el orgullo me pone de castigo
la gris mediocridad en las palabras.



Rosales





 Forma: Soneto
Rima: Consonante
Metro: Endecasílabo