miércoles, 28 de junio de 2017

MANCHEGO



MANCHEGO

Hasta sus viejas viñas lleva al mar
para así seducir a una sirena
y abrazar su soneto en luna llena
mientras las olas hablan sin hablar.

Su cerebro navega sin parar
por vencer al molino que lo frena,
pero el viento a menudo le condena
a dejar en las aspas su cantar.

Hasta sus viejas viñas llegan peces
desde todos los mares conocidos
y a todos envenena sin piedad.

Manchego que a las cepas envileces,
no dejes caracolas sin sonidos
en medio de una playa de verdad.


Ana Maria Valladolid Juárez