Todo es falacia pura; lo señala
marcándose las letras con el vaso,
la presencia que acude a nuestra sala.
-Envuelto en la mortaja del difunto
con la soga ajustándose a mi nuez,
vuelvo de entre los muertos y os pregunto
siendo en nuestro destino parte y juez.
¿ A Quién me llevo al inframundo obsceno?
¿al ateo, al agnóstico, al creyente
falso, que de los falsos, está lleno?
¿Serás tú que invocándome valiente
me obligas a venir de la ultratumba?
A La parca verá tu calavera
y tu fe en Dios al verla se derrumba
¿Será que tú la das por verdadera?-
Rosales - Agustín
marcándose las letras con el vaso,
la presencia que acude a nuestra sala.
-Envuelto en la mortaja del difunto
con la soga ajustándose a mi nuez,
vuelvo de entre los muertos y os pregunto
siendo en nuestro destino parte y juez.
¿ A Quién me llevo al inframundo obsceno?
¿al ateo, al agnóstico, al creyente
falso, que de los falsos, está lleno?
¿Serás tú que invocándome valiente
me obligas a venir de la ultratumba?
A La parca verá tu calavera
y tu fe en Dios al verla se derrumba
¿Será que tú la das por verdadera?-
Rosales - Agustín






