Poesía eres tú
La poesía es una cabrona.
Hace lo que le da la gana
conmigo.
A veces llega con la forma
de un seductor mortal
y me abraza.
Me besa en la boca
y me quema con su lumbre celeste.
Entonces es vorágine y temblor,
una lluvia de estrellas que me bebo entera,
un río turbio que sale de mi pellejo
quiera o no quiera.
Y me duele tanto
que el placer es infinito.
En ocasiones la llamo a gritos,
loca.
La espero como la amante encelada
aguarda al infiel
que posee otras almas
y penetra en otros cuerpos.
Entonces la odio.
La odio con todas mis fuerzas.
Me sangra y me desangra el vacío.
Ella escribe cuando quiere,
porque la poesía es una cabrona.
Rosales
La poesía es una cabrona.
Hace lo que le da la gana
conmigo.
A veces llega con la forma
de un seductor mortal
y me abraza.
Me besa en la boca
y me quema con su lumbre celeste.
Entonces es vorágine y temblor,
una lluvia de estrellas que me bebo entera,
un río turbio que sale de mi pellejo
quiera o no quiera.
Y me duele tanto
que el placer es infinito.
En ocasiones la llamo a gritos,
loca.
La espero como la amante encelada
aguarda al infiel
que posee otras almas
y penetra en otros cuerpos.
Entonces la odio.
La odio con todas mis fuerzas.
Me sangra y me desangra el vacío.
Ella escribe cuando quiere,
porque la poesía es una cabrona.
Rosales










