Abducida
Ha bajado un platillo desde el cielo
y me logro esconder bajo la cama
cuando enfoca sus luces sobre el suelo.
Una voz alienígena me llama
porque quiere estudiar al ser humano,
pues tenemos en Marte mala fama.
Es el ente pequeño, nimio, enano,
pero ejerce muy bien su cometido
al meterme una sonda por el ano.
Por perder en la nave hasta el sentido,
con este cosmonauta inteligente,
me he mudado a su entorno protegido.
Mi marciano me trata dulcemente
cada vez que practica la abducción;
él no deja que el tubo me violente
y con gusto le doy la información.
Rosales
Forma: Tercetos Encadenados y Serventesio
Metro: Endecasílabos
Rima: Consonante

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