Las dos caras de la unidad
.
El día tiene cuerpo de ingrávida serpiente
y repta sobre el aire con tóxico verdor,
le impulsa la energía del foco de calor
a darle el venenoso remate al oponente.
La noche es el leopardo feroz e inteligente
que ataca a su adversario como un depredador
mostrándole las fauces de astuto cazador
y espera en un descuido por fin hincarle el diente.
Olvidan que a la fuerza están predestinados
a ser los rotatorios perpetuos enfrentados
que alternan sus mandatos de luz y oscuridad.
Jamás ninguno alcanza la gloria en el combate
y quedan sus encuentros en desigual empate,
pues son las dos mitades que suman la unidad.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Alejandrinos
Rima: ABBA ABBA CCD EED
Imagen: LA LUCHA ENTRE EL DIA Y LA NOCHE, Rufino Tamayo, Méjico, 1899-1991.
que ataca a su adversario como un depredador
mostrándole las fauces de astuto cazador
y espera en un descuido por fin hincarle el diente.
Olvidan que a la fuerza están predestinados
a ser los rotatorios perpetuos enfrentados
que alternan sus mandatos de luz y oscuridad.
Jamás ninguno alcanza la gloria en el combate
y quedan sus encuentros en desigual empate,
pues son las dos mitades que suman la unidad.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Alejandrinos
Rima: ABBA ABBA CCD EED
Imagen: LA LUCHA ENTRE EL DIA Y LA NOCHE, Rufino Tamayo, Méjico, 1899-1991.

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