miércoles, 28 de junio de 2017
Los fantasmas de Don Quijote
Los fantasmas de Don Quijote
Iba la triste figura
a combatir con sus armas
en las espléndidas tierras
del Campo de Calatrava.
Iba el honor valeroso
a Argamasilla de Alba
por desfacer los entuertos
y complacer a su dama.
Vive Dios que no vivía
cuando creyó ver fantasmas
tras los majuelos tupidos
que vislumbró a lontananza.
-¡Mira, Sancho, son bellacos!
¡Ataca, buen Sancho, ataca!
¡Un poderoso conjuro
les ha descompuesto el alma!
-¡Frene el empeño, señor!
¡No vaya, señor, no vaya!
¿Ve su merced enemigos?
¡Aquello es una posada!-
Iba a luchar como un loco
contra el muro de la casa,
pero rodó por el suelo
y se quebraba su espalda
al escribir en su historia
otra benévola hazaña.
Rosales
El mar de los amores rotos
El mar de los amores rotos
Hoy te he visto pasar, indiferente,
mientras yo me sentía ajena y rara.
Sé que un nuevo propósito repara
tu epidermis marina y decadente.
No me empapas de espuma en el presente,
un océano frío nos separa,
pues la sal que me ofreces sale cara
y tu acuático influjo aburre y miente.
Hoy te he visto pasar, como una sombra,
como el piélago insípido y distante
que no avanza ni crece en la marea.
La obsesión que anegaste no te nombra,
porque escucho a la lógica aplastante
cuando dice que nunca más te crea.
Rosales
CAPITÁN, TAN por Risueño
CAPITÁN, TAN
No soy de la amistad de cara ajena
y sí de Cayo Largo, El sueño eterno,
quizá por Humphrey Bogart no lo hiberno
y sigo por los cánones que ordena.
Como no sé versar pongo la antena
y voy hallando azul en el infierno,
por leña que me dé no me consterno
si luego yo me suelto la melena.
Cojea de poeta pero atiza
porque de poesía mucho entiende,
el novato en sus manos agoniza
si por oír verdades mal se ofende,
pero yo, que empecé con miedo a tiza,
le agradezco la mano que me tiende.
Risueño
El Capi por Trinidad
El Capi
El Capi del abrazo, es arrogante
y a veces hasta insulta con sus juicios,
provocando reacciones y desquicios
a aquel que del soneto es practicante.
Enfrentarse a su reto es agobiante
aunque suele tener sus beneficios,
pues siempre sus consejos son propicios,
lo digo porque he sido su estudiante.
El Capi es un maestro en la poesía
y busca mejorar a los poetas;
nunca cede ante insultos ni rabietas
y defiende el saber con gallardía.
Hoy quiero que se quede por contado
que todo lo que sé, me lo ha enseñado.
Luis Salvador Trinidad
martes, 27 de junio de 2017
Rosales por Sabaté
Rosales
Su nombre es el jazmín de los cristales,
el estro de su numen resiliencia,
palabra tiene siempre entre vestales
y arrojo de verdad y resistencia.
Sus versos son nutrida quintaesencia
y aciertos sus palabras naturales
no digo de belleza o de presencia
que tiene cada rosa en sus Rosales.
Las armas de la paz y el buen sentido
le adjuntan verdadero condimento
y es siempre sensatez, punto seguro.
Las flores de azahar el contenido
de todas sus estrofas y el tormento
del viejo capitán, torvo y oscuro.
Enrique Sabaté
El Calor
El Calor
Es una clara evidencia,
una verdad aplastante:
ni me alcanza la paciencia
ni tiene mi cuerpo aguante.
Las altas temperaturas
me dejan aletargado,
pues son las noches más duras
sin aire acondicionado.
Hay que armarse de valor
en las tardes infinitas
para pasar el calor
a base de coronitas.
Rosales
Rosales por Tere Bas
Rosales
Te mueves entre el genio y la dulzura
y escribes las mejores poesías,
que nunca dejan fría la lectura,
pues suenan como hermosas melodías.
Corriges un acento y una coma
igual que pones firme a un terremoto,
y piensas tanto en serio como en broma,
pero siempre sonríes en la foto.
Conversas de manera muy amena,
de forma espontánea y divertida,
cuando el mundo te deja libre un rato.
Te apodan en el grupo la "Sirena",
-no conozco esa parte de tu vida-
y no puedo encajarla en el retrato.
TBS
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
El Capi
El Capi
Es el Capi la cruz de los poetas
cuando hiere los egos con su fusta,
los hunde, los maltrata y los asusta
porque quiere que sueñen otras metas.
A veces es un juego o solo tretas
si persiste en que el tema no se ajusta,
pero el verso vacío le disgusta
y al rapsoda lo manda a hacer puñetas.
Es así de agobiante y de quisquilla,
los tiene hasta la misma coronilla,
pues, detrás de la coba, viene el palo.
No creo que se exceda en sus derechos,
pues mengua las maldades de sus hechos
con sus golpes de humor. Y no es tan malo.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
si persiste en que el tema no se ajusta,
pero el verso vacío le disgusta
y al rapsoda lo manda a hacer puñetas.
Es así de agobiante y de quisquilla,
los tiene hasta la misma coronilla,
pues, detrás de la coba, viene el palo.
No creo que se exceda en sus derechos,
pues mengua las maldades de sus hechos
con sus golpes de humor. Y no es tan malo.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
Retrato
Retrato de Manolo Gimeno
He tomado partido por Gimeno
porque escala las cumbres del abrazo,
donde ignora las leyes del terreno,
pues la pifia o te escribe un sonetazo.
Los retos le parecen algo ajeno,
no les echa a las normas ni un vistazo;
Manolo es un poeta dulce y bueno,
pero, a veces, leerlo es un coñazo.
Aunque aprende de acentos y de tildes,
sigue siendo el mayor de los humildes.
A quien ose tocarlo lo maldigo.
A menudo confunde "bes" con "uves",
él tiene la gramática en las nubes
y, a pesar de sus fallos, es mi amigo.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
no les echa a las normas ni un vistazo;
Manolo es un poeta dulce y bueno,
pero, a veces, leerlo es un coñazo.
Aunque aprende de acentos y de tildes,
sigue siendo el mayor de los humildes.
A quien ose tocarlo lo maldigo.
A menudo confunde "bes" con "uves",
él tiene la gramática en las nubes
y, a pesar de sus fallos, es mi amigo.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
Maldito duende
Maldito duende
Anoche renunció. Se fue mi duende
con su maleta, y lo perdí de vista,
porque no me soporta ni me entiende
por histérica, ególatra y por lista.
Me dijo que el talento no se vende
ni se puede comprar ser un artista,
que cambiar de actitud de mí depende,
pues no hay quien mis formas las resista.
Anoche se marchó. Cumplió su parte,
y se llevó la fórmula del arte
en su fardo de críticas macabras.
En soledad, también reñí conmigo:
el orgullo me pone de castigo
la gris mediocridad en las palabras.
Rosales
Forma: Soneto
Rima: Consonante
Metro: Endecasílabo
Hechos doloridos
Hechos doloridos.
Yo siento lo que sienten los sentidos,
y me perturba el alma el sentimiento,
el sentir del sentir del pensamiento
que redunda sintiendo los olvidos.
Yo siento lo que sienten los latidos
en mi pecho cansado del lamento,
y siento el pertinaz resentimiento
del que siente los hechos doloridos.
Rosales
Forma: Octava Real
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
jueves, 20 de abril de 2017
El rapto del elegido
El rapto del elegido
Los dioses eran iracundos y hostiles, por lo que sometían a todos los cuerpos celestes a sus eternos caprichos.
Existía una leyenda antigua que anunciaba el nacimiento del vástago de dos constelaciones, un lucero mucho más poderoso que todos ellos y que cambiaría el orden del universo establecido.
Por ello, al conocer el nacimiento de un niño, se apresuraron a intentar capturarlo para mantenerlo retenido, controlado, y tener así asegurado el poder eterno.
Lograron raptar al retoño, lo que provocó la furia de todos los signos y no dudaron en enfrentarse a ellos en la batalla más épica y gloriosa de todos los tiempos.
gobierna una deidad cada elemento,
como furiosos entes inmortales,
en la tierra y el fuego, el mar y el viento.
Se retuercen sus ínfulas letales
cuando intuyen el agrio nacimiento
del hijo de dos signos zodiacales,
que cambiará la ley del firmamento.
No pueden aceptar que el elegido
los envíe al exilio permanente
a través de remotas dimensiones.
Secuestran al lucero en un descuido
y provocan la cólera evidente
del padre y las demás constelaciones.
Rosales
cuando intuyen el agrio nacimiento
del hijo de dos signos zodiacales,
que cambiará la ley del firmamento.
No pueden aceptar que el elegido
los envíe al exilio permanente
a través de remotas dimensiones.
Secuestran al lucero en un descuido
y provocan la cólera evidente
del padre y las demás constelaciones.
Rosales
El bosque del destino
El bosque del destino
Sobre el bosque, enigmático y frondoso,
se perpetra el avance repentino
del amargo desastre estrepitoso,
porque el hombre le marca su destino.
Porque quiere tornar lo esplendoroso,
el silencio del lago cristalino,
en mansiones que habite el poderoso
o en hoteles de público dañino.
Tras el móvil innoble del dinero,
el malvado patán oportunista
se dedica a vender a la natura.
La transforma en absurdo estercolero
al construir la ciudad y la autopista
en que yace su hiriente sepultura.
Rosales
El abandono de la intuición pura
El abandono de la intuición pura
Un pensamiento primitivo,
desprovisto del condicionamiento estático del significante,
se origina en el vacío del aprendizaje neuronal.
La idea es solo el eco que reconoce el neonato
al percibir un aluvión de imágenes desconocidas.
Una mano es una caricia,
un beso es el calor,
el abrazo es la respuesta al llanto,
y los colores....
Los colores no significan
absolutamente nada.
Antes de ver la luz del cielo,
las palabras no oprimen a la instintiva certeza
ni se amuralla el aire
tras el gris corazón de la llanura.
Y la esfera flotante y luminosa
es el inconveniente molesto
que le hace entornar los ojos.
La lluvia no es el cansino retorno a la tristeza.
Solo es agua.
Nada más que el elemento esencial
de su refugio amniótico.
Vendrán, mucho después,
los que intentarán redefinir el mundo con su credo,
bajo el prisma de la verdad concreta,
a confinar, en un búnker de plomo,
lo que sabemos sin nombrarlo desde el nacimiento
hasta que el olvido, alienante e irreversible,
sepulte a la intuición pura
bajo las gruesas capas del idioma.
Rosales
Raza indefensa
Raza indefensa
El eco meteórico del caza...
sobrevuela la helada tundra inmensa,
pero el Kremlin descubre la amenaza
y al espía lo abate por la ofensa.
El mundo, dividido, se acoraza
y la atmósfera huele a calma tensa
cuando ruge la voz de nuestra raza,
porque está, en los conflictos, indefensa.
Rogamos que detengan los misiles,
pues siembran de terror el orbe entero
tras cadáveres mudos de civiles.
La guerra es el suplicio traicionero
donde mandan a niños con fusiles
como llevan ganado al matadero.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
Pacífica conciencia
Pacífica conciencia
Censuran mi actitud desordenada,
molesto al evadirme de las reglas,
pues odio vegetar entre la gente
que abulta el colectivo que no piensa.
A mí me arropa el viento de la noche,
mi lámpara es la luz de las estrellas
y encuentro la quietud de mi reposo
en campos de amapolas y azucenas.
Jamás me adaptaré a los conformismos
ni van a someterme por la fuerza
a ser como el común de los mortales,
que habita en un abismo de tinieblas.
Me basta respirar, sentirme viva,
gritar que no es la lucha la respuesta
y solo es un conflicto de intereses
que al necio dirigente le interesa.
Si el mundo transfigura los valores
y eleva su pacífica conciencia,
podremos alcanzar los imposibles,
seremos la esperanza del planeta,
la especie que libera al semejante
al darle solución a los problemas.
Si todos compartimos este sueño,
haremos el amor y no la guerra.
Rosales
Forma: Romance Heroico
Metro: Endecasílabo
Rima: Asonante
Forma: Romance Heroico
Metro: Endecasílabo
Rima: Asonante
La regresión al olvido
La regresión al olvido
Vuelve a la vida, corazón cansado,
y descongela tu severo olvido
como el que estrena su primer latido
o resucita en el abrigo amado.
A la tristeza le darás de lado
cuando la piel del sentimiento herido
se regenere del dolor vivido:
la regresión que te llevó al pasado.
Rejuvenece tu festivo aliento
al disfrutar de las pequeñas cosas
mientras descubres que el amor te calma.
Busca la esencia del feliz momento,
porque reside la emoción dichosa
en la sutil felicidad del alma.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: EndecasílaboRima: Consonante
jueves, 9 de febrero de 2017
Y qué más da
Que dispare el criticón...
con sus balas de veneno;
no me angustia el juicio ajeno
ni me encoje su opinión.
Que me arranque el corazón
y lo arroje en una pira
de ese Averno de mentira.
Sé que vendrá a las hogueras,
pues lo espero en las calderas
tras el filo de mi lira.
Rosales
El verso canta
El verso canta
Un soneto me oprime porque aflora
por la indomable luz de la garganta;
desde el hondo latido, el verso canta
con una melodía arrolladora.
Cuando azota el amor y el alma llora,
la inquietud emergente es tanta, tanta,
que, a fuerza de cuartetos, se levanta
y transforma la noche en dulce aurora.
El terceto explosiona y me libera
a través de la onírica estructura
que dibuja la pluma, alada y fiera.
Se diluyen mi yelmo y mi armadura
ante el cálido aroma a primavera,
y derramo la piel en la escritura.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
La amplitud de los sentidos
La amplitud de los sentidos
Escalaré los muros infernales...
para alcanzar el ansia de tu boca,
donde estalla el delirio y me provoca
perderme en los instintos abismales.
Calcíname en tus llamas corporales,
y quémate conmigo, y toca, toca,
que morir de placer me vuelve loca
si me embisten tus armas celestiales.
Y llévame a flotar en las alturas
tras perder la amplitud de los sentidos
al fundirnos del éxtasis los dos.
Son una nuestras álgidas figuras,
nos agotan los rápidos latidos
cuando puedo jurar: he visto a dios.
Rosales
Forma: Soneto
Metro: Endecasílabo
Rima: Consonante
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